Camino de Santiago Norte. Gama -Comillas. Etapa-5

   Y nueve meses después reanudamos el viaje...


   No podemos hablar de una larga espera, pues es al fin y al cabo es la falta de tiempo la que ha pospuesto los planes de ruta. Pero por fin nos ponemos en marcha dirección Santiago de Compostela. Sentado en el banco junto a las puertas de casa espero a que llegue Diego, quien no tarda en aparecer al final de la larga recta. Con esa cara que muestra una mezcla de nervios y entusiasmo nos saludamos, nos estrechamos la mano y con un…

   -Por fin ha llegado el día!,  continuamos rodando hacia la rotonda donde nos hemos de encontrar con Jose. El recorrido de hoy nos es conocido, como si de una ruta dominguera se tratase con la diferencia de que no hay regreso a casa.

   Esta vez el planteamiento de viaje es diferente. No es porque la experiencia en los albergues no fuera buena, pero la época nos permite dormir en campings, o donde se tercie, aumentando un poco la dosis de aventura y no queremos desaprovecharlo. En contra hemos de cargar con algo más de peso y el volumen del equipaje es considerablemente mayor teniendo en cuenta que esta vez intentaremos llegar a Santiago del tirón.

   Ya el pequeño grupo al completo tomamos dirección Santoña. En esta etapa nos vamos a permitir la licencia de no cumplir el camino a rajatabla por la sencilla razón de que ya lo hicimos en nuestra travesía del camino lebaniego  y tantas otras rutas de fin de semana por la zona, así que sin desviarnos demasiado haremos el comino “fácil” por lo menos hasta la capital. Entre charla y primeras impresiones llegamos a Argoños, donde tomamos el camino del Cueto para atajar dirección Noja.

   He de decir que uniendo todas las etapas nos saltamos un punto importante en este camino del norte que es Santoña, parada más que recomendable para cualquier peregrino.

   Accedemos brevemente a la CA-141, únicamente para rodear la rotonda y de nuevo desviarnos por el camino del Portillo señalizado con las flechas amarillas y que nos lleva hacia la localidad de Castillo pasando junto a la torre de Venero. Salvador Hedilla nos corta el paso montado en su avioneta, al menos la fiel reconstrucción que reposa en la rotonda en honor a este pionero de la aviación y natural de Castillo.


"Camino del Portillo."
   Continuamos de frente hacia San Miguel de Meruelo y en rápido descenso tomamos a la izquierda en el cruce para desviarnos de nuevo dirección Güemes. No tardamos en encontrarnos con los primeros peregrinos con quienes compartimos esta tranquila y sombría carretera.  Güemes ha sido puesto en el mapa del camino del Norte gracias al albergue del abuelo Peuto, catalogado por algunos como el albergue "más extraordinario" del camino de Santiago del Norte. Gran parte de culpa la tienen el padre Ernesto y su atención al viajero. Nadie mejor que un trotamundos para comprender las necesidades de otros… es una lástima que quede fuera de nuestros planes de ruta.


"Carretera Meruelo -Güemes."
   Atravesamos Güemes y descendemos dirección Galizano donde nos incorporamos a la carretera Astillero –Santoña recorriendo la larga recta hacia Somo por el paralelo carril bici para evitar la rápida y abundante circulación.


"Carril bici entre Galizano y Somo."
   La bicicleta se muestra nerviosa, tiembla y vibra con cualquier movimiento a consecuencia del peso con que va cargada… espero irme acostumbrando a esa sensación que se acentúa sobre todo en las bajadas, como la que nos deja ahora sobre el puente entre Somo y Pedreña. Cruzamos sobre la ría de Cubas, poco más arriba llamada el río Miera, y pasamos junto al campo de Golf y el monumento a Severiano Ballesteros. Entre las casas, al comienzo de la subida nos descolgamos de la carretera a la derecha tomando la senda peatonal que bordea la bahía de Santander hacia el campo de Golf de la Junquera y posteriormente a Punta Elechas. 


"Senda peatonal y bahía de Santander."
   El recorrido resulta entretenido, con pequeñas pasarelas, cortos repechos y bajadas, pero siempre destacando las bonitas vistas de la capital al frente.


"Punta Elechas."
   Nos reencontramos con las flechas amarillas que nos guian cruzando el barrio de la Maza en Elechas hacia la senda litoral que bordea las canteras de Górgolo accediendo de nuevo a la carretera CA-141 a la entrada de Pontejos. No abandonamos esta vía pasando sobre la autovía y en las rotondas tomamos dirección Astillero.

   Las horas pasan, pero sobre el terreno conocido los kilómetros parecen ser más largos.

   Aprovechamos a parar en el centro de Astillero y almorzar algo en una terraza a pié de carretera.

   Tras el descanso reanudamos la marcha atravesando Maliaño hacia Muriedas, en un tramo copado de tráfico, semáforos, gente y ruido hasta que por fin en Muriedas, vemos las indicaciones que nos alejan del barullo por una estrecha carretera que se interna entre urbanizaciones hacia Cacicedo. Afrontamos una corta y suave subida y en el descenso viramos dirección Norte bordeando Santander por Peñacastillo. Las flechas nos guían junto a las vías del tren y nos sorprende un estrecho sendero casi oculto por la hierba que paralelo a estas se aventura bajo los puentes de la línea ferroviaria en un enrevesado y sinuoso tramo hacia Santa Cruz de Bezana.


"Sendero de Peñacastillo."

"Rodando junto a las vías del tren."
   Bien avanzada la mañana apenas hemos dejado atrás Santander pero hemos superado los 55 kilómetros aproximándonos a la mitad de la etapa prevista para hoy.

   Por estrechas carreteras secundarias accedemos a Mompía, saliéndonos brevemente de ruta para comprar agua fresca en la gasolinera junto al hospital y la autovía A-67. 


"En camino..."

"Un alto en el camino."
   Paralelos a la autovia continuamos brevemente dirección Torrelavega. El camino de Santiago se aproxima al río Pás ascendiendo hacia los pastizales del Vivero antes de llegar a Boo de Pielagos y pasando junto a la Picota de Liencres. Desde aquí, tras una serie de cortas y fuertes subidas llegamos a la urbanización Ría de Pas que atravesamos para descender de nuevo junto a la autovía A-67, y a su vera continuamos alcanzando el margen de la ría.


"Llegando a la urbanización."
   El punto más próximo para cruzar el río Pas es en Oruña, 3 kilómetros rio arriba. Por la carretera junto al río continuamos hasta esta localidad donde tomamos estrechos callejos bien señalizados alcanzando en Arce la carretera nacional que nos lleva hasta el puente de Oruña.


"Río Pas."
"Rodando dirección Oruña."
   Recién cruzado el puente y el río Pas nos topamos a la derecha con el desvío dirección Mogro, una carretera de abundante tráfico que discurre paralela al río hacia su desembocadura. La seguimos durante 3 kilómetros y extremando precauciones tomamos el desvío al margen izquierdo de la vía que remonta bruscamente hacia la Ermita de la virgen del Monte. Las duras rampas y el difícil terreno nos obligan a portear la subida, eso y un “cabrón” suelto con ganas de pelea… (Refiriéndome por supuesto al macho de la cabra que había saltado el cercado próximo al camino y arremetía contra todo lo que se movía.)


"Subiendo a la Virgen del Monte.
"Ermita de la Virgen del Monte."
   Alcanzado el alto, somos  invitados a una barbacoa improvisada en el área recreativa que se extiende junto a la ermita, a pie de carretera Mogro –Mar (CA-322). Todo un detalle de agradecer.  Tras el breve descanso continuamos por esta vía secundaria que nos lleva hacia Requejada. Desde aquí hasta la entrada de Torrelavega el tramo está plagado de coches y camiones por una carretera sin apenas arcén, un tramo que intentamos dejar atrás rodando lo más rápido posible y desviándonos hacia Santillana del Mar en la rotonda de Barreda. Tras un corto trecho dirección Suances el camino de Santiago toma dirección Santillana desde Viveda por Camplengo desviándonos de nuevo a la izquierda.

   Al comienzo de este tramo y aprovechando una zona arbolada junto a la fuente del “Camino de Santiago” paramos a comer pasadas ya las 3 de la tarde.  


"Parando a comer."
   Recargamos agua y con fuerzas renovadas reiniciamos la marcha en un tramo de buen asfalto pero con continuas subidas y bajadas junto a grandes terrenos de pasto, dispersas estabulaciones y pequeños barrios esparcidos por la zona. Por fin, habiendo rebasado los 86 kilómetros,  la colegiata nos da la bienvenida a Santillana del Mar.


"Llegando a Santillana del Mar."

"Colegiata de Santillana."

"Foto de grupo."
   Por las calles empedradas ascendemos las rampas que atraviesan esta rustica localidad buscando la oficina de información y turismo para sellar las credenciales y acto seguido una terraza para tomar un café antes de abandonar Santillana.

   Regresamos al cruce y tomamos la carretera CA-131 dirección Revilla subiendo hacia el camping, el cual fuera nuestro final de etapa en el camino Lebaniego.

   La subida termina en la rotonda donde tomamos el desvío dirección Ubiarco e inmediatamente después giramos a la izquierda por una carretera secundaria bien señalizada por las flechas amarillas y que evita el tráfico de la CA-131.

   El trayecto ahora es rompepiernas, con continuas subidas y bajadas pasando por las localidades de Arroyo y Oreña, desde esta última ascendemos a la Mies de Bárcena pasando junto a la llamativa Ermita de San Pedro.


"Ermita de San Pedro. Oreña."
   El rápido descenso nos lleva callejeando por el barrio Caborredondo dirección Cóbreces atravesando la localidad de Cigüenza junto al monumental templo de estilo barroco de San Martín de Tours, en honor al santo como tantas otras levantadas a lo largo del camino de Santiago.


"Iglesia de San Martin. Cigüenza."
   Tras afrontar el kilómetro y medio de subida descendemos hacia Cobreces deteniéndonos brevemente en el monumento al peregrino sito junto a la iglesia de San Pedro para continuar después hacia la playa de Luaña. 


"Subiendo dirección Cobreces."
"Monumento al peregrino.Cobreces."

"Monumento al peregrino.Cobreces."
   El camino de Santiago se abre camino sobre las pasarelas que superan los arenales y el arroyo de la Conchuga para afrontar a continuación los duros repechos que alcanzan la localidad de Trasierra.


"Arroyo de la Conchuga.Playa de Luaña."

"Arroyo de la Conchuga.Playa de Luaña."
   Ya con terreno favorable perdemos altura por la localidad de Sierra alcanzando de nuevo la carretera Barreda –La Revilla (CA-131) que seguimos los 4 kilómetros que nos separan de Comillas.

   A la entrada de esta localidad encontramos el camping Comillas donde decidimos pasar la noche. Sus instalaciones se reparten a ambos lados de la carretera, pero son las parcelas pegadas a los acantilados los que hacen de este un camping excepcional.


"Camping de Comillas."

"Camping de Comillas."
   Las vistas y el bramido del oleaje convierten acampar en este lugar en un privilegio fuera del alcance de un hotel de cinco estrellas. Tal vez sea este el principal motivo por el cual escoger la acampada para hacer noche en una travesía, el hecho de no perder el contacto con la naturaleza durante todo el recorrido.


"Camping de Comillas."

"Camping de Comillas."
   Tras montar el campamento y ducharnos, nos desplazamos al centro de Comillas en busca de un lugar para cenar e ir pronto a descansar, pues mañana el camino continúa…


"Comillas."
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Bosque de Secuoyas del monte Cabezón.

   -Que fea seria la tierra si la hubiera fabricado el hombre! No existe nada tan feo en la naturaleza como lo que el hombre ha profanado, desfigurado o mancillado…

   Así lo creía al menos Henry Russell, singular explorador, emprendedor de rutas pirenaicas y obsesionado con el Vignemale hasta el punto de vivir varios años en las cuevas que el mismo mando excavar en las faldas de esta montaña.

   Como las cuevas de Russell, hay rincones, los menos, que aún habiendo sido modificados por el hombre  mantienen su belleza.

   Este es el caso del pequeño bosque de Secuoyas del monte Cabezón.

"Secuoyas."
   A finales de los años 40 la demanda de madera que exigía la industria de la zona obligaba a buscar una especie de rápido crecimiento que cubriese las necesidades con unos montes fuertemente deforestados. La solución creó este singular bosque de enormes Secuoyas Rojas o Secuoyas de California que conviven con algunos ejemplares de Pino Radiata.

   Sin embargo su crecimiento no resultó ser tan rápido, y cuando los arboles alcanzaron un tamaño óptimo para su aprovechamiento dejaron de ser necesarios recibiendo el “indulto” y quedando el bosque intacto.


"Bosque de Secuoyas. Monte Cabezón."
   Como muestra de la relevancia de este bosque, cabe decir que a nivel nacional solo podemos disfrutar de otro parque de Secuoyas sito en la provincia de Granada, cerca de la Puebla de Don Fadrique, y que el del monte Cabezón fue declarado monumento natural en el año 2003.

   Más que una ruta, se plantea una visita… un corto recorrido de apenas medio kilómetro que desciende entre los enormes arboles por sendas abiertas y bien marcadas y pasarelas de madera que facilitan el regreso al aparcamiento ladera arriba o viceversa.

   El acceso se encuentra junto a la carretera que une las localidades de Cabezón de la Sal y Comillas, muy próximo al municipio de Udías, donde disponemos de un pequeño aparcamiento y otro mayor poco más adelante.


"Entrada al bosque de Secuoyas."
   Caminando junto a la barandilla de madera nos acercamos hacia el área de descanso equipada con mesas y bancos a pie de carretera. Desde aquí comienza el descenso internándonos en el bosque. El camino es amplio y sombrío. Dejamos las pasarelas a la derecha y seguimos perdiendo altura sin abandonar la senda.


"Secuoyas."



En el interior del bosque se abren pequeños claros donde destaca más, si cabe, la magnitud de las Secuoyas. Una rustica escalinata nos hace descender entre algunos ejemplares de Pino Radiata hasta los humedales del arroyo de la Nava al final de la ladera. 





En este punto nos encontramos con los ejemplares más grandes cuya base resulta inabarcable. Algunos de ellos han sido saneados, dejando al aire sus troncos de textura acorchada y esponjosa.



   Viramos a la izquierda y remontamos altura de nuevo hacia el punto de partida.




   El hábitat natural de las Secuoyas se encuentra en las colinas costeras a lo largo de la costa pacífica de Norteamérica, medio que se asemeja a las condiciones que encuentra en esta zona haciendo que proliferen sin dificultad. No obstante paseamos entre ejemplares relativamente jóvenes que ni se aproximan a las monumentales dimensiones que pueden llegar a alcanzar.




   Al fondo de la inclinada ladera se apilan los restos de los trabajos de limpieza y saneamiento del bosque que se muestra cuidado y limpio.

   Alcanzado el altiplano accedemos de nuevo a las pasarelas, que esta vez sí, nos sirven para llegar al aparcamiento, pasos de madera bien adaptados al bosque en un singular y tranquilo paseo.


"Pasarelas bosque de Secuoyas."

"Pasarelas bosque de Secuoyas."

   Esta visita no nos robará mucho tiempo, todo aquel que queramos dedicarle disfrutando de algo diferente, pero sobre todo de una tranquilidad y silencio abrumadores que nos harán sentir pequeños entre estos exóticos gigantes.

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Soto de la Marina -La Picota -Liencres -Cueto. (Costa de Santander.)

   Dos años se cumplen de nuestro camino Lebaniego. Un pequeño viaje en bicicleta cruzando Cantabria del que guardo buenos recuerdos, principalmente porque fue nuestra primera ruta de varios días y por supuesto el recorrido. Un trazado que nos trasladó desde la costa hacia el interior disfrutando y apreciando el cambio gradual del paisaje que orla esta comunidad.


   Suelen decir que la primera impresión es la que queda, y esa fue la de nuestro recorrido por la costa. El bonito trazado por el litoral de Santander hasta Liencres nos dejó con ganas de repetir y profundizar en los senderos que jalonan el borde de los acantilados y disfrutar, más si cabe, del paisaje que nos ofrecen.

   Para ello nos desplazamos a Soto de la Marina, pedanía del Municipio de Santa Cruz de Bezana, al Oeste de la capital cántabra. Partimos del aparcamiento rodeado de urbanizaciones próximo al seminario de Monte Corbán, a pié de la carretera CA-231 que une Santander con Liencres.

   Los primeros metros nos llevan hacia la carretera únicamente para tomar la rotonda y acceder a la vía secundaria dirección San Cibrián por la calle de Navajeda paralela a la CA-301. A la salida de esta localidad, pasado el puente sobre el Arroyo Otero, nos desviamos a la derecha tomando una senda herbosa que junto al arroyo  vira al Oeste hacia Prezanes.  


"Senda."
   La senda  muere en la pista de hormigón que desciende al lecho del Arroyo Palancate, seco y recorrido por un sendero que gradualmente se cierra por la vegetación, el camino transitable discurre unos metros por encima, al margen derecho del arroyo. Recuperado el camino continuamos bordeando la “Gresa” por una estrecha pista rodeada de árboles entre pequeñas urbanizaciones hasta llegar a Mortera.


"Arroyo Palancate."

"Sendero dirección Mortera."
   En el cruce de entrada a Mortera, nos descolgamos a la izquierda y por los barrios de Rodil y la Valleja comenzamos a ganar altura  accediendo a la pista de hormigón que nos eleva hacia la Picota. Las esforzadas rampas viran brevemente dirección sur antes de enfilar el último repecho por estrecho sendero que alcanza la antecima de la Picota de Liencres. 


"Subiendo a la Picota."

"Subiendo a la Picota."
   Un brusco giro a la izquierda nos deja junto al vértice geodésico de esta modesta cumbre de 235 msnm. la mayor de esta sierra costera de Liencres. Como ocurre en la mayoría de estas cimas próximas a la costa, a lo largo de la historia se fueron convirtiendo en importantes puntos estratégicos de vigilancia por su privilegiada situación. En la picota podemos encontrar los restos de los nidos de ametralladoras y búnkeres de la guerra civil que ocupaban los dos macizos gemelos de la cumbre, y de una torre defensiva desaparecida en el s.XIX.


"Último repecho."

"Último repecho."
   La Picota disfruta de impresionantes vistas del estuario del río Pas en su desembocadura al mar Cantábrico junto al parque Natural de las dunas de Liencres.


"Río Pas desde la Picota."
"Picota de Liencres."
   Nada despreciable es el paisaje que se extiende hacia el interior, una sucesión de cumbres hacia el horizonte y los valles cubiertos por la bruma de primeras horas de la mañana.


"Vistas."

"Vistas."
   Deshacemos lo andado descendiendo de nuevo al cruce de senderos y tomamos de frente hacia la cumbre “gemela”. El sendero la cruza hacia el norte y se precipita por la inclinada ladera perdiendo altura bruscamente enfilando el Monte Tolio. No tardamos en toparnos con el cruce señalizado hacia esta cumbre. Dejándola a la derecha continuamos perdiendo altura por la ladera del Tolio en un bonito trazado de sendero estrecho y técnico en algunos puntos, pero rápido y divertido hasta que accede a la carretera Santander –Liencres –Puente Arce donde tomamos a la izquierda.


"Sendero."

"Sendero."

"Vistas."
   Apenas circulamos por ésta 1 kilómetro desviándonos de nuevo a la derecha hacia el Pinar de Liencres.

   Declarado espacio protegido desde 1986, abarca las Dunas de Liencres, el estuario del Pas  y la franja costera desde la Punta del Águila hasta la Canal de Hoz entre los municipios de Santa Cruz de Bezana y Santander. Siguiendo la senda arenosa nos internamos en el pinar buscando el paso hacia la costa. Un bonito tramo boscoso que desemboca en el Molinoco, en una polvorienta pista de grava por la cual remontamos altura hacia los acantilados.


"Pinar de Liencres."

"Pinar de Liencres."

"Pinar de Liencres."
   Desde aquí, será la línea de la costa hacia el Este la que nos marque la ruta a seguir hasta Santander. Más de 20 kilómetros de sendero junto a playas, pequeñas calas, desembocaduras de ríos y pequeños pueblos pesqueros.

   La primera, la playa de Pedruquías  y la rasa litoral que se alza frente al acantilado de paredes erosionadas y pulidas que parecen hacer sido hormigonadas por el hombre. El sendero nos hace descender casi a la altura de la playa y en fuerte pendiente remontar de nuevo altura para avanzar hacia la playa de Somocueva, también custodiada por prominentes farallones perforados a modo de ventana hacia el Cantábrico.


"Costa."

"Porteando."

"Pedruquías."
   Por la línea de costa continuamos hacia la Playa de Cerrías, donde la proximidad de las urbanizaciones al acantilado nos obliga a continuar por la carretera paralela en la localidad de Liencres.  Aprovechamos la primera ocasión para regresar al sendero, pero este, cerrado por la maleza se descuelga estrepitosamente hacia la ensenada obligándonos a portear en el descenso… y en la subida hacia la playa de Portío, a donde llegamos tras un tramo extremadamente próximo al acantilado y un brusco descenso junto a las escaleras de paso a la playa.


"Playa de Portío."
   Al frente, otro fortísimo repecho nos alza sobre los imponentes Urros de Liencres, donde aprovechamos para recuperar fuerzas disfrutando del privilegiado entorno.


"Urros de Liencres."

"Vistas de la costa."

"Vistas de la costa."
   Recorriendo la “Costa Quebrada” nos aproximamos a la playa de la Arnía, abandonando la senda campo a través y tomando otro corto tramo callejeando entre chalets, restaurantes y el camping de la Arnía. Un desvío propiciado por la maleza que oculta el sendero y obliga a tomar rutas alternativas.


"Acantilados."
   De nuevo recuperamos el sendero junto al camino de acceso a la playa en un tramo que se eleva sobre la línea de acantilados estrecho y bien pegado al borde de la costa con impresionantes vistas de la Isla del Castro, que emerge del agua frente a la playa de Covachos.


"Isla de Castro."

   Avanzamos entre el muro de las viviendas y la fuerte caída hacia la playa, que con marea baja muestra el tómbolo que une la costa con la isla. La senda afronta ahora duras rampas antes de acceder al cómodo camino que discurre por el alto de la “Casuca” y nos lleva hacia San Juan de la Canal. Un corto y rápido descenso nos deja en esta localidad pasando junto a la playa de la Casuca, y cruzando el parque la abandonamos sobre el puente de madera a la salida del mismo.


"Subiendo al alto de la Casuca."

"Llegando a San Juan de la Canal."
   El paisaje sigue siendo costero, pero cambia drásticamente perdiendo altura y aflorando la roca y los pasos más difíciles al borde del mar.

   Al frente aparece la isla de la Virgen del Mar. Avanzamos lentamente e improvisando el recorrido en tramos en los que el camino se desdibuja marcado por hitos. Finalmente accedemos al camino que nos lleva directamente al aparcamiento desde donde parte el carril bici que junto al camping y al cementerio de Ciriego nos lleva a la punta de las Muelas.


"Sendero."
   El paso se cierra de nuevo por la maleza, pero se intuye el desvío accediendo a la carretera y regresando de nuevo a la costa campo a través.  Desde aquí el trazado nos lleva hacia la punta de la Mesa en un tramo poco accidentado, pero técnico y rocoso que se aproxima a la desembocadura de la ría de San Pedro del Mar. Un último tramo por camino de grava nos deja junto a la estrecha pasarela de la Maruca.


"Ria de San Pedro del Mar."
   Cruzamos y nos dejamos caer hacia el puerto pesquero para tomar el camino de la playa junto al Castillo de San Pedro. A partir de aquí el camino se hace más rodador, a excepción de los pasos por las pequeñas calas  de cantos rodados como la de Bañaperros. 


"Bañaperros."
   Se alternan trechos de camino más ciclables por los que rodamos más “ligeros” hacia el “Vocal” y “Punta Vergajo”.

   El recorrido costero toca a su fin llegando al cabo de Lata, señalado por el Panteón del Inglés, que nos marca el punto de desvío hacia el campo de fútbol de Cueto.


"Llegando a Cueto."
   Desde aquí comenzamos el camino de regreso tomando, en la medida de lo posible, caminos parcelarios y estrechas sendas evitando así el asfalto dejando atrás Cueto.

   Atravesando barriadas de chabolas y pequeñas estabulaciones pasamos por la localidad de Monte donde accedemos definitivamente a la carretera y pasando por San Román llegamos finalmente a Soto de la Marina donde damos por finalizada la ruta.

   Si tengo que describir esta ruta en una palabra, es “entretenida”. Una ruta que a pesar de los kilómetros parece quedarse corta, en parte por la variedad del recorrido y la poca carretera que pisa, pero sobre todo por las impresionantes vistas que acompañan en todo el trazado.

   Sin duda alguna, un recorrido para repetir.



Datos de la ruta:

Carretera: 35% (Casi todo secundaria.)
Pista: 2%.
Sendero: 63%.
Dificultad técnica: Media/Alta.
Dificultad física: Media.

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Album.

Track y datos de la ruta:


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