Embalse del Ebro II -Circular desde La Población.

   El año pasado, allá por el mes de Abril con la primavera ya avanzada subimos a Reinosa para disfrutar de un tranquilo paseo bordeando a orillas del Embalse del Ebro (Ver ruta). 

   Este año la estación se ha adelantado y entre las lluvias y el frío se cuelan días soleados de suaves temperaturas. Aprovechamos uno de esos días y tomamos dirección Reinosa para rehacer la ruta añadiendo algún cambio en el recorrido.


   Abandonamos la autovía en Reinosa y nos acercamos al centro urbano, aunque esta vez solo para desayunar pues los planes nos llevan hasta la Población donde daremos comienzo a la ruta.

   Tomando la CA-171 junto a la autovía bordeamos el embalse dirección Orzales hasta llegar a la Población y aparcando junto a la iglesia de San Andrés a escasos metros de las aguas del pantano.

   Sobre las 9:30 de la mañana estamos listos para comenzar a rodar por la amplia carretera  hacia Corconte. El día está despejado, las nieblas de primeras horas se disipan y el poco viento sopla a favor rodando a buen ritmo los primeros kilómetros.


"Comenzamos la ruta."
   No tardamos en pasar junto al cartel limítrofe entre Cantabria y la provincia de Burgos  dejando atrás el núcleo de Corconte y pasando junto a la planta de Embotellado y el antiguo balneario a pie de carretera.


"Saliendo de Cantabria."

"Balneario de Corconte."
   A escasos 600 mt. nos detenemos en el cruce con la vía que por el Valle de Toranzo accede desde Cantabria pasando el puerto del Escudo, y donde nos desviamos a la derecha accediendo a la N-623 hasta “Cabañas de Virtus”. Los camiones pasan a gran velocidad y el asfalto, en peor estado, hacen de este un tramo incómodo y peligroso deseando llegar al cruce de desvío  hacia La Gandara junto a la estación de tren de Cabañas de Virtus.


"Carretera de la Gándara."
   Por fin abandonamos la nacional y continuamos por la estrecha carretera secundaria BU-V-6425, sin apenas tráfico y de cómodo rodar. Alcanzamos el punto más oriental del pantano. Las vistas de las lejanas cumbres nevadas de Campoo contrastan con los paisajes mediterráneos de las turberas a orillas del embalse donde pastan caballos y vacas.


"Paisaje."
   Junto a las vías del tren Bilbao –La Robla continuamos hasta toparnos con la carretera BU-642. En el cruce tomamos a la derecha y seguimos ascendiendo levemente dirección Herbosa.


"Llegando a Herbosa."
   Trazando un par de curvas llegamos a esta pequeña localidad a pié de carretera. Nos desviamos hacia un grupo de casas apartando a la derecha donde comienza un camino que discurre paralelo al asfalto dirección Arija. Rodando por la pista de grava recorremos los escasos 4 kilómetros que nos separan de la carretera de acceso a esta localidad.


"Camino de grava."

"Camino de grava."
   A veces, el afán por descubrir caminos nuevos, visitar otros lugares o improvisar nos lleva a encontrarnos en algún momento sin la “herramienta” adecuada. El hecho de continuar o no en el camino es más una cuestión de mentalidad que de viabilidad. Todo depende de la concepción de ruta de cada uno y la amplitud de miras con que se afronta.

   Es cierto que el terreno no es el más apropiado para hacer en bicicleta de carretera, pero se pasa sin problemas con un poco de cuidado.

   Siguiendo las indicaciones hacia la playa de Arija continuamos junto a la cantera de sílices y atravesamos el “barrio de abajo” pasando junto a los grandes edificios, muchos de ellos abandonados, almacenes e instalaciones de la antigua industria cristalera que se asentaba en esta localidad, una muestra del esplendor que vivió Arija hasta que en 1953 la fabrica cesó su actividad.


"Playa de Arija."

"Playa de Arija."
   La carretera se convierte en un camino arenoso una vez pasado el Camping  llegando a la playa artificial de Arija. Una de las zonas del pantano donde el baño está permitido.

   Tras disfrutar de las vistas del pantano deshacemos lo andado hasta el pinar de Arija, donde nos desviamos brevemente a la derecha para contemplar uno de los mejores paisajes que nos ofrece esta ruta.


"Pinar de Arija."
   Ahora si, continuamos por el paseo de la playa rodando hacia el embarcadero y cruzando bajo las vías del tren retomamos la BU-642.  Girando a la derecha y rodando junto a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción abandonamos definitivamente Arija.

"Antiguas escuelas de la cristalería Española (Paseo de la Playa)."
   Regresamos a tierras cántabras. Siguiendo el recortado trazado a orillas del embalse pasamos por las localidades de Bimón, Llano y Renedo con la vista puesta en el campanario de la iglesia de Villanueva de las Rozas emergiendo de las aguas.

"Rodando junto al pantano."
   Con fuertes rachas de viento de cara llegamos a esta pequeña localidad. Nos descolgamos entre las casas por una estrecha carretera a la orilla del pantano y continuamos por un camino de hierba y grava hasta encontrarnos con la pasarela de acceso a “la catedral de los peces”.

"Camino de acceso al pantano."

"Iglesia de Villanueva de las Rozas."

"Vistas del pantano.(Montes de Valnera al fondo).
   Este es sin duda un punto de parada obligatoria en este recorrido. Despierta admiración la torre bien conservada que sobresale de las aguas, vestigio de todo aquello que quedó anegado tras la creación del pantano.  La maltrecha pasarela no permite, tampoco este año, acceder a las escaleras para subir al campanario y mirador de la torre, tal vez el año que viene tengamos más suerte…

   Regresamos repitiendo el recorrido y tras un fuerte repecho accedemos a la carretera y continuamos rodando con la vista puesta en la localidad de Arroyo,  pasando sobre la presa que tras más de 30 años de construcción e inaugurada en 1952 ocultaba bajo las aguas los pastizales de la llanura de la Rasa de Campoo, pueblos como Quintanilla, La Magdalena o Medianedo incluso el pequeño aeródromo de Orzales utilizado durante la guerra civil. 

"Presa de Arroyo."
   Desde aquí puede observarse la presa y los mecanismos que regulan hasta cierto punto, el caudal de agua que porta el Río Ebro, así como la placa conmemorativa de su construcción y un panel informativo al otro margen de la carretera.

   Abandonamos Arroyo afrontando el suave repecho y enlazando con un rápido descenso llegamos al cruce de desvío hacia Horna de Ebro. La localidad nos recibe con el paso sobre el puente y la ermita de Santa Justa colgada en la ladera.

"Horna de Ebro."

"Puente de Horna de Ebro."

"Puente de Horna de Ebro."
   Entre las primeras casas tomamos la estrecha carretera más próxima a las aguas del embalse  desviándonos a la derecha para afrontar la subida hacia el alto del Coco.

  Ganando altura sobre la localidad de Sierra pasamos a la vera de la cantera y entramos en el pinar de "Los Bardales", una de las muchas zonas repobladas con pino silvestre a los margenes del pantano.

"Subiendo el Coco."

"Llegando al pinar."
   Las altas temperaturas, la ausencia de viento y la claridad del día, sumados al característico olor a pino del bosque nos transportan por un trayecto con “aire veraniego” repleto de curvas que en cómoda bajada nos llevan hasta la localidad de Requejo. 

"Pinar de Los Bardales."

"Pinar de Los Bardales."

"Pinar de Los Bardales."
   Tras un corto tramo entre extensas llanuras de pasto accedemos de nuevo a la carretera CA-171 tomando a la derecha y alejándonos de Reinosa.

   El fuerte viento a favor nos empuja con fuerza y no tardamos en llegar al mirador de Campoo de Yuso o Campoo de Abajo, parte más baja del valle de Campoo. Tras una breve parada continuamos hasta Orzales dejando a la derecha el pequeño monumento al aeródromo asentado en tierras hoy ocupadas por el embalse.

"Mirador del pantano."

"Mirador del pantano."
   Dejando atrás esta localidad nos desviamos a la derecha tomando el puente de acceso a la península de la Lastra. Un espacio natural rodeado por las aguas del pantano que acoge una gran variedad de ecosistemas y zonas boscosas. 

"Puente a la península de La Lastra.(Orzales)."

"Puente a la península de La Lastra.(Orzales)."

"Puente a la península de La Lastra.(Orzales)."
    Las pistas que recorren la península de la Lastra, aunque en buen estado, permanecen sin asfaltar, por lo que de nuevo, nos toca rodar por polvorientos caminos de grava afrontando “la cuesta del Lobo”. Al margen del camino quedan las abandonadas instalaciones del centro de interpretación del fallido centro Ambiental de la Lastra así como los acertados, pero inútiles carteles de advertencia  que se esparcen por la zona.

"Cartel. (Península de la Lastra.)"

"La cuesta del Lobo. (Península de la Lastra.)"

"Paisaje."
   El bonito recorrido nos acerca a los barrios del Castillo y Bustamante, próximos a la localidad de Villasuso. El trayecto por la península finaliza en La Costana, donde recuperamos la carretera CA-171 aunque solo sea por unos metros. Nos desviamos de nuevo a la derecha hacia la iglesia y la torre de los Bustamante visible desde la carretera.

"Cruce en la península de la Lastra."

"Torre de los Bustamante e iglesia de San Pablo en La Costana."
   Por las estrechas carreteras secundarias trazamos camino hacia Quintanamil, un bonito conjunto cuidado y restaurado  de pequeñas casas y la iglesia de Santa Águeda. Aquí retomamos por última vez en esta ruta la CA-171.

"Llegando a Quintanamil."

"Iglesia de Santa Águeda.)
   Solo resta afrontar la larga y tendida subida al alto de la Quintana y por fin el descenso a La Población dando aquí por terminada  esta ruta alrededor del pantano del Ebro, pasando  junto a Reinosa, extendiéndose entre Cantabria, por la comarca de Campoo y Burgos por las Merindades.

"El pantano desde el alto de la Quintana."
   Es una ruta difícil de encasillar. El recorrido transcurre mayormente por carretera, pero algunos tramos escogidos para variar la ruta realizada un año atrás y otros improvisados para conocer lugares nuevos nos llevan a rodar por pistas de grava y caminos a veces en mal estado, y aunque son fáciles de evitar por carretera, aparecen indicados en el track y evitarlos conlleva dejar de conocer ciertos lugares que estando tan cerca parecen completamente aislados.

   Una ruta fácil, poco exigente y poco o nada de tráfico la mayor parte del recorrido. Un paseo para disfrutar de la tranquilidad del pantano sin abandonar, o casi, la comodidad del asfalto.

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Fotos.
Track y datos de la ruta:


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Monte Naranco -Fitoria de Arriba.

   Llegaba el fin de semana, al salir del trabajo poníamos rumbo a Oviedo para disfrutar de un par de días de turismo. Buscando un lugar tranquilo donde descansar y aislado del bullicio de la ciudad dimos con el Hotel Rural Casa Camila. Un pequeño rincón acogedor colgado de la ladera sur del monte Naranco, situado entre las últimas casas del barrio de Fitoria de Arriba.

   Nada más aparcar frente al hotel se disfrutan las impresionantes panorámicas sobre Oviedo. El trato familiar y cercano, el ambiente relajado y su cuidada armonía hacen que pronto te sientas como en casa, aunque para ser sinceros, en Asturias es difícil que el extranjero no se sienta como en casa.

"Fitoria de arriba."
   El día siguiente amanecía nublado, temperaturas frescas y algo de viento. Tras desayunar tomamos la pista hormigonada que pasaba frente al hotel y echamos a caminar remontando altura entre los eucaliptales que aíslan las ultimas casas del monte. Así en frío las primeras rampas se hicieron duras hasta alcanzar el final de la pista. 

"Rampas de hormigón."
"Vistas desde el Naranco."
   Junto a una pequeña cabaña  frente a un huerto nos topamos con un cruce de caminos.

   Tomamos la estrecha senda que continuaba a la izquierda virando al Oeste, y aunque seguíamos ganando altura el bonito tramo lo hacía más llevadero.

   La recompensa a este primer esfuerzo aparecía a nuestras espaldas en forma de panorámica sobre la ciudad.

"Sendero."
   El sendero nos dejaba en un amplio camino de grava procedente del monte Toleo, y tomando a la izquierda nos llevaba hacia la carretera del Naranco. Lo recorrimos unos 400 metros compartiendo camino con varios ciclistas de montaña y corredores de trail y nos desviamos por una estrecha trocha bien marcada que se desgajaba ladera arriba al margen derecho de la pista.

"Vistas al Norte del Naranco."
"Sendero en la ladera Norte."
   A unos metros bajo la carretera, continuamos paralelos a la misma por la ladera Norte del Naranco con vistas que abarcaban prácticamente hasta la costa. El suave viento amainaba y las temperaturas subían a medida que pasaba la mañana.

   Con precaución para no entorpecer el paso de las bicicletas de descenso  que bajaban por el sendero a toda velocidad remontamos la ladera accediendo finalmente a la carretera y sobre el asfalto seguimos remontando altura unos 200 metros.

   A pié de curva aparecía el camino de hormigón que se descolgaba a la derecha trazado hacia el Campo de los Jardines, una gran área recreativa donde se esparcen mesas y bancos, fuentes, amplios aparcamientos e impresionantes vistas a ambos lados de la sierra.

"Camino al Campo de los Jardines."

"Pico Paisano."

   Mirando hacia el Oeste aparecía cercano el Pico Paisano, encumbrado por el monumento al Sagrado Corazón de Jesús adornado por la cruz de la victoria, que ganaba envergadura mientras subíamos el último repecho tomando la senda señalizada desde el aparcamiento.

"Llegando al Pico Paisano."
   Cuenta la leyenda que el Naranco recibe su nombre del gigante Noracu que gobernaba en las tierras Asturianas. Tras su muerte los habitantes cubrieron con piedras sus restos formándose así el monte Naranco.

   Alcanzábamos la cima del pico Paisano también conocido como cima Tarangu. Nombre que viene dado por otra leyenda, esta vez del ciclismo, José Manuel Fuente, alias Tarangu que en 1974 cruzaba vencedor la meta sita en la cima pedaleando con una sola pierna y al cual concedían los honores a su nombre en 1995.

"Oviedo desde el Naranco."

"Vistas desde el Naranco."
"Vértice geodésico."
   Las vistas rinden homenaje a esta cima legendaria de 637 msnm.  Contrastando el paisaje urbano de la llanura donde se asienta Oviedo con las cumbres nevadas que lo rodean de los parques Naturales de Fuentes del Narcea, Somiedo, Ubiñas y Redes.

"Sagrado corazón de Jesús, Monte Naranco."
   Reanudamos la marcha hacia el Oeste continuando por la sierra. Tocaba descender por la carretera un corto tramo hasta el desvío por el sendero del Canto de Borbotón. Una corta y suave subida nos dejaba junto al pinar del alto de la Rasa. El camino comenzaba a perder altura girando al Este por la ladera sur del Naranco pasando junto a las antenas que encumbran este monte de 622 msnm.

"Sendero hacia el alto de la Rasa."

"Alto de la Rasa."
   A pie de camino una cabaña llamaba la atención por su curioso ornamento con materiales reciclados y la ingente cantidad de carteles de prohibición, cámaras de seguridad, señales de alarma repartidos por la parcela y el “perro” vigilante junto a la senda.

"Vigilando el paso."
   Atravesando el bosque “desnudo” continuamos perdiendo altura suavemente por un amplio y cómodo camino con la cima del Naranco al frente. La ruta viraba bruscamente en un giro de 180 grados tomando un estrecho sendero con el que conectaba a la izquierda y que se descolgaba en Zig-Zag por Fontaninos hacia las instalaciones deportivas del centro Asturiano.

"Camino."

"Refugio junto al sendero."
   El último tramo de bajada atravesaba un eucaliptal recién talado por un incómodo camino roto por los trabajos de deforestación finalizando en la pista asfaltada que bordea el centro. A la izquierda, continuamos junto a las pistas de tenis, pádel, canchas de baloncesto, fútbol y piscinas que se agrupan en este recinto cerrado copadas de niños haciendo deporte.

"Vistas sobre el centro Asturiano."
   La ruta nos llevaba en fuerte descenso por un estrecho camino de hormigón atravesando una zona boscosa apareciendo frente a nosotros la pequeña iglesia de San Miguel de Lillo. 

"Acceso a San Miguel de Lillo."
   Declarada patrimonio de la humanidad, este templo prerrománico fué construido hacia el año 842 dedicado a San Miguel Arcángel.  Los siglos han hecho mella en la iglesia que no se conserva al completo y que ha recibido restauraciones con el paso de los años. En sus fachadas podemos observar piezas que no se corresponden con el edificio, algunas de ellas donadas por el palacio de Santa María del Naranco, que reposa  1 centenar de metros carretera abajo.

"San Miguel de Lillo."
   Este es un Palacio previo a la construcción de San Miguel de Lillo, proyectado como salón del trono que Ramiro I edificó en los alrededores de Oviedo, capital del reino de Asturias. 

"Santa María del Naranco."
   El edificio es austero en adornos, pero sus amplios miradores adornados por columnas, múltiples ventanas y construcción de 2 plantas le otorgan gran relevancia.





   El buen tiempo ganaba la partida, disfrutábamos de temperaturas primaverales y un sol radiante. Con la mañana bien avanzada continuamos nuestro camino. A unos metros bajo el Palacio un camino descendía entre las casas pasando junto al centro de interpretación del Prerrománico Asturiano y tras un par de quiebros cruzaba sobre la carretera del Monte Naranco en la avenida de los Monumentos.

   A 200 metros de este punto carretera arriba, dos restaurantes -parrilla se reparten a ambos lados de la carretera. Escogimos uno al azar y por un precio moderado comimos decentemente  disfrutando, eso sí, de vistas inmejorables desde la terraza a pie de carretera.

   Con fuerzas renovadas reiniciamos la ruta regresando al paso de peatones. Por un sendero herboso atajamos retomando la carretera junto al Monasterio de la Visitación de Santa María y continuamos perdiendo altura por la avenida de los Monumentos.

A la izquierda, tras un brusco giro, tomamos un estrecho callejón por el que accedimos a la pista finlandesa o paseo de Valdeflora junto a Ciudad Naranco, una parte de Oviedo dominada por las zonas residenciales y grandes edificios.

"Paseo de Valdeflora."
   El paseo continuaba llano y sobre asfalto  rodeado de cuidadas zonas ajardinadas, circuitos para la práctica del descenso en btt, fuentes y parques equipados con máquinas de gimnasia. El monte Naranco es el pulmón de Oviedo y se nota por la afluencia de gente caminando, corriendo y en bicicleta de montaña o carretera…  es un monte que da posibilidades para todo ello, no solo por su condición y proximidad a la ciudad, sino porque está preparado y cuidado para tal efecto.

"Petirrojo junto al camino."
   El largo pero cómodo paseo nos acercaba a Fitoria. Todavía nos quedaba remontar las duras rampas hormigonadas  que nos separaban del hotel a donde llegabamos cuando más apretaba el calor. Por fin, tras el ultimo esfuerzo acababamos la ruta con 12,5 kilómetros recorridos bordeando la sierra del Naranco.

"Ultimas rampas."

   Teníamos toda la tarde por delante para visitar Oviedo. Una ciudad que da para extenderse ampliamente y con mucho por ver y contar, pero ese no es el objetivo de este blog. Simplemente decir que recordaba un Oviedo gris y algo insulso de mi visita muchos años atrás, con grandes edificios señoriales si… pero enmarcados de forma poco atractiva. Me he reencontrado con una ciudad bonita, cuidada y llena de detalles para atraer al turista. De amplias calles peatonales en su zona más nueva y comercial y un cuidado casco antiguo por el que da gusto pasear. Un Oviedo que saca rendimiento a todo aquello que tiene para explotar, que no es poco… su cultura, historia, gastronomía...

Así pues, solo puedo recomendaros esta ciudad para visitar y como no… el monte Naranco para caminar o recorrer en bicicleta y conocer de paso los tesoros que guarda la cuna del prerrománico asturiano.

"Alfonso II."
"Parque San Francisco."
"Catedral de Oviedo."
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Track y datos de la ruta:

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