Pizarras - Collados del Asón.

   Las nieves tardías cubren de nuevo las cumbres más altas de la comunidad Cántabra.
   Aprovecho para hacer la que seguramente sea la última de las rutas con paisaje blanco de este año.
   Me dirijo a los collados del Asón a primeras horas de la mañana para subir a la única cumbre que me queda por alcanzar de esta zona, el pico Pizarras.
   Emplazado en la sierra de la vaga, linda con el valle de la vega de Pas.
   El Pico Pizarras de 1478 msnm se sitúa entre el pico Veinte y el Carrío, ambos con entrada dedicada en este blog, y aunque todos rondan los 1500 msnm, pasan desapercibidos debido a su proximidad con el Picón del fraile de 1620 msnm y verticales laderas reclamando toda la atención.
   Todas las estaciones del año tienen características que hacen a las rutas únicas y diferentes aunque se repita el recorrido. Personalmente los paisajes invernales me resultan más  impresionantes, pero cuando se mezclan dos estaciones, como en este caso, la primavera ya avanzada y el invierno, los paisajes que se crean son únicos y a veces irrepetibles.
   Aun habiendo madrugado no soy el primero ni mucho menos en el aparcamiento de entrada al parque natural de los collados del Asón. A pie de carretera que sube el puerto de montaña coches, furgonetas y caravanas ocupan ya la mayoría de las plazas de aparcamiento disponibles, algunos de ellos habiendo pernoctado en el mismo.

"Castros de Horneo."
   Aproximadamente a las 8:15 de la mañana inicio la ruta con buena marcha sobre el grijo de la pista que me lleva al alto de la Posadía junto con otro par de senderistas con los que comparto un tramo del camino y más bien pocas palabras, apenas un saludo. No es raro ver montañeros buscando la soledad que solo les da la montaña, incluso yo la necesito a veces.
   El día amanece soleado, y las frescas temperaturas de la mañana ayudan a llevar buen ritmo. Paso junto a las cabañas de Horneo con las moles calizas de los Castros apareciendo a mi derecha. Apenas 40 minutos me lleva alcanzar el alto desviándome a la derecha por la estrecha senda  hacia la cabaña de Concinchao y recorriendo el valle o poljé de Brenavinto a cierta altura.

"Sendero"
   Los claros dejan las vistas del valle al descubierto, mientras que el paso por los bosques me lleva a través de laberínticos pasillos de piedra y junto a porquerizas improvisadas hace años bajo las enormes rocas desprendidas de la montaña.

"Oculto en el bosque."
   Recorro el sendero y un último paso algo más expuesto con una trepada  fácil entre rocas me deja junto a la cabaña de Concinchao con las primeras vistas de Picón del Fraile bajo una fina capa de nieve al frente.

"Cabaña de Concinchao."
   El sendero pasa a la vera de la cabaña y se desvía a la derecha donde se desgaja en dos.    Uno que asciende por la ladera y continúa por Moncrespo hacia Colina, y otro menos visible que se interna atravesando el bosque sin ganar altura, más bien descendiendo a una pequeña hoya. Opto por la segunda opción, el "Senderón".

"El Senderón."
   Atravieso el Hayedo y desde las alturas observo el ganado que ya se esparce por el fondo del valle tras la recogida invernal. La senda continúa hacia la derecha  y se va estrechando convirtiéndose en una trocha bajo la vertical pared de lapiaz que divide la montaña.  

"Senda."
   Avanzo por la senda que atraviesa alguna zona de dificultad y con tramos expuestos en la inclinada y a veces vertical ladera. Pequeños arboles sirven cono referencia  para avanzar hacia Canalahonda por el paso del Senderón. Comparto tramo, pero no el mismo sendero que en la ruta descrita el pasado 5 de Marzo, cuando en condiciones bien diferentes, recorrimos esta zona en busca del Paso de Canalahonda e improvisamos por las pedreras visibles unos metros más abajo.

"Vistas desde Canalahonda."
   La entrada a la canal queda referenciada por una enorme aguja rocosa que despunta entre los árboles. Un último tramo de fácil trepada sobre roca me deja en la enorme grieta. A pesar de no estar bien marcado se intuye el paso con facilidad, que gana altura levemente hacia la derecha por un estrecho paso visiblemente más pisado.

"Paso de Canalahonda."
   Impresionan los casi 700 mt por el fondo del cañón y sus verticales paredes que parecen caer sobre el sendero. El silencio solo se rompe con el sonido de las aves que anidan al refugio de esta curiosa formación kárstica. Las soberbias paredes presentan oquedades a modo de pequeños refugios naturales y curiosos cortes visibles en todo el recorrido, cuyo final me deja en el Collado de los Lobos.

"Valle de Gandarilla."
    Hoy no comienzo el regreso desde este punto, me interno en el pequeño valle que se abre a la derecha y lo atravieso buscando el recorrido del arroyo Gandarilla que da nombre al propio Valle. Tomo como referencia el único árbol de tamaño notable que se mantiene en pié  y pasando a su vera me dirijo a la empinada loma que asciende hacia el oeste atravesada por el arroyo que desaparece bajo el suelo y reaparece continuamente.
   Un corto tramo de dura ascensión me deja junto a un basto muro de piedra con un paso abierto, más bien derruido, por el que accedo al camino entre dos cabañas que aisladas de todo resisten el paso del tiempo en buenas condiciones.

"Cabañas."
"Cabañas"
   Frente a mí se alza ya la sierra de la Vaga y ligeramente a la izquierda el pico Pizarras hacia el que dirijo toda mi atención buscando el mejor paso a la cumbre.

"Picón del Fraile."
La nieve, aunque poca, cubre el terreno kárstico por el que camino, por lo que presto atención para no dar un paso en falso. No sería el primero al que sacan de alguna sima este año por esta zona.


   Comparto la ruta con algún corzo que me observa desde lejos y a quien parece que la nieve tardía también ha pillado por sorpresa. Aparentemente está cerca, pero camino durante casi 40 minutos antes de alcanzar la cresta de la sierra de la Vaga que recorro brevemente hasta localizar el buzón en la cima del Pizarras.


"Cima del Pizarras."
"Buzón."

    Las vistas no defraudan con los fuertes contrastes del intenso verde de la primavera y el blanco en las cumbres más altas. La claridad del día se presta para observar detenidamente las panorámicas con los picos de Europa y la montaña palentina al fondo.

"Vistas."

"Vistas."
   Saco alguna foto y disfruto del paisaje, premio al esfuerzo de la subida, antes de refugiarme del viento para sentarme a recuperar fuerzas en la ladera este.
   Reanudo la marcha de regreso descendiendo de nuevo de la sierra de la Vaga.
   Dejando a mi izquierda el paso por las cabañas, bajo en línea recta rodeando las zonas más rocosas pero con la vista puesta en los hayedos al final de la ladera. Desciendo buscando un paso visible desde el fondo del valle durante la subida para hacer la ruta más entretenida. Al final de la loma me encuentro con una zona de profundo lapiaz donde me desvío a la izquierda para evitarlo. 

"Sendero."
   Más el sentido común que la orientación o el conocimiento del zona, me dejan en un sendero que bordea lo que fuera el terreno de pasto de las cabañas, y por el que desciendo directamente pasando junto a un precioso bosque donde las hayas crecen entre las rocas y es cruzado por un arroyo que desciende hacia  el collado de los Lobos.

"Bosque."

"Bosque."

"Arroyo de Gandarilla."
    Ahora sí, accedo a un estrecho sendero bien marcado que me lleva al fondo del valle y lo atraviesa hacia monte Llusías, que queda a mi derecha cuando tomo el angosto sendero camino de Brenalengua.

"Collado Los Lobos."
   Aunque todavía lejos de la carretera, los coches, la gente… es como si el paisaje del valle de Brenavinto me devolviese a casa. El calor aprieta mientras desciendo hacia el Llano de Brenavinto y entre sus cabañas paso bajo el macizo rocoso de los campanarios. Por el pedregoso camino que en invierno no es sino el cauce del río llego a la pista del alto de la Posadía.

"Los Campanarios."
   Me encuentro con gente que viene a recorrer el valle, a mí todavía me queda un largo tramo de pista hasta el aparcamiento. Como suelo hacer, me desvío hacia el mirador de los collados del Asón por el estrecho sendero que crestea sobre la loma  para rematar la ruta con apenas 50 mt de carretera hasta el coche, terminando con 17km recorridos, 5 horas de ruta y las vistas de La Pedraza emblanquecida por la nieve como despedida.

"Puerto del Asón."


   De nuevo cierro una ruta por el alto Asón, este interminable rincón entre montañas  que de nuevo me sorprende con sus paisajes, sus bosques, senderos y valles, un territorio tranquilo, repleto de posibilidades y que esta vez nos ha regalado una nevada prácticamente en el mes de mayo.


Para ver todas las fotos pinchar en el enlace:

Track y datos de la ruta:


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Gama-Santoña. Corriendo por sierra Mijedo y Buciero.

   No es esta la primera vez que expreso en el blog la suerte que tengo por poder disfrutar de esta región. Una tierra de contrastes tan próximos entre sí que permiten disfrutar de la alta montaña por la mañana y un relajante paseo a la orilla del mar por la tarde. Incluso pisar la arena con la vista puesta en las cumbres nevadas. Un privilegio que no todos apreciamos, tal vez porque lo tenemos tan cerca que no lo valoramos, pero  realmente es algo excepcional, como lo son las “montañas costeras” que se esparcen a lo largo de la costa oriental todas ellas recorridas por senderos y caminos con lugares de un gran valor natural y paisajístico.


"Cantabria, tierra de contrastes."

   Esta vez dejo las botas de montaña y la bicicleta de lado y me calzo las zapatillas de “trail”. No dedico muchas entradas a la carrera de montaña, pero tampoco he dejado de correr, simplemente lo hago porque me gusta y me apetece y muchas veces mis paseos no tienen relevancia alguna. Pero esta vez, aprovechando el buen tiempo, salía de casa dispuesto a disfrutar de una “tirada larga”, pasar  la mañana disfrutando del monte y aunque suene a paradoja “correr tranquilo”.

   Comencé la ruta en Bárcena de Cicero por la carretera (N-634),  que cruza el  barrio Gama y tomando dirección Santoña en la rotonda atravesé Escalante y la larga recta hacia Argoños. Los 4 primeros kilómetros me permitieron entrar en calor e ir cogiendo ritmo. Aunque sobre asfalto terminaron antes de resultar pesados y aburridos. A destacar las vistas de las Marismas de la ría de Escalante y el pequeño monte de Monteano desde el mirador de esta localidad y desde el molino de Cerroja.


"Monteano y marismas desde Escalante."
   Pasado el “Alto de la Venta”, un suave descenso me dejó a la entrada de Argoños donde me desvié a la derecha por una pista de grijo hacia el interior de esta localidad. Callejeando entre las urbanizaciones del barrio Cerecedas fui cruzando Argoños hacia los montes de Mijedo, ya visibles al frente y con la iglesia del Salvador a su sombra como referencia. 
   Para acceder a la misma es necesario cruzar la carretera CA-141  Argoños-Castillo,  de abundante circulación y por la misma recorrer unos metros extremando precauciones.


"Sierra Mijedo, Argoños."
   A partir de este punto abandoné las transitadas carreteras para el resto de la ruta.
   Por el Barrio Sumijedo , lejos ya del ruido de los coches, me fui acercando a la sierra Mijedo. Paralelo a la misma continué por la estrecha pista asfaltada con dirección Noja.
   Existen caminos que ascienden por la ladera del monte, pero la idea de esta ruta era la de cruzar toda la sierra a lo largo, desde la playa de Helgueras hasta la playa de Berria.


"Barrio Sumijedo."
   El último tramo asfaltado de la ruta, atravesando el Barrio la Hoya, me dejaba a la entrada de Noja, en el barrio Helgueras en la carretera de acceso a la playa con el mismo nombre, junto a la “estación de bombeo”. Un recinto cerrado por una valla metálica que hay que bordear por la derecha.


"Acceso a los montes de Mijedo."
   Con dirección Noja, a apenas 150 mt tras acceder a la carretera, comencé el ascenso a los montes de Mijedo por la pedregosa senda. Bien señalizado a su comienzo, un cartel nos muestra las diferentes rutas posibles para recorrer estos montes.


"Sendero."
   Con casi 8km recorridos, la ruta de montaña comienza verdaderamente en este punto.
   Los fuertes repechos me frenaron el paso a la vez que remontaba altura bruscamente.
   Las vistas poco a poco se abrían con panorámicas de Noja y la linea de costa visible al fondo. La sombra de la espesura del encinar costero, tan característico de los montes de esta zona, desaparecía dejando atrás el alto del Copillo, entrada a la sierra de Mijedo desde este punto dando paso a zonas despejadas sin resguardo del sol.


"Ganando altura."
   En un cruce de caminos, junto a una cabaña en buen estado me desvié la derecha. Por el camino pedregoso aunque de fácil caminar, continué cobrando altura con tramos de descanso a través de los eucaliptales que cubren las faldas del Brusco.

   Poco más de 2km de subida desde la carretera  me dejaban junto al vértice geodésico de este pequeño monte de 237 msnm, con unas impresionantes vistas de la costa oriental de Cantabria.


"Brusco."
   Tras desandar los 200mt del último repecho a la cumbre del Brusco, continué la ruta descendiendo por la pista de monte que serpentea hacia el pico Miravalles.  Varios senderos y trochas se desgajan de la misma durante el descenso, se intuye el camino a seguir optando por la más ancha y limpia hasta el cruce señalizado hacia el Miravalles, el siguiente pico de la sierra.


"Sendero."
   Me topaba con dicho desvío sobre el kilómetro 10 de ruta, amplio y bien señalizado este punto nos da la opción de bordear el brusco descendiendo de nuevo a Noja o continuar recorriendo sierra Mijedo. Continuando a la derecha, un suave descenso estrechaba gradualmente el sendero que de nuevo se internaba en un espeso Bosque. Junto a laureles, madroños, algún que otro roble y haya las encinas cubrían el peñón de roca kárstica que forma el pico Miravalles de 211 msnm.


"Vistas desde el Miravalles."

"Cumbre del Miravalles."
   De acceso incómodo y escondido, el Miravalles nos ofrece otra perspectiva de los montes de la zona, destacando desde la cumbre, tras una fácil trepada, los más próximos montes del Buciero.

   Bordeando el macizo rocoso continuamos descendiendo hasta llegar a Fontcabrera, un pastizal sito entre los picos Miravalles y Cueto Cabrero donde el estrecho sendero cruza el terreno pasando junto a una pequeña cabaña.

   Aquí confluyen la mayoría de sendas que recorren este monte por lo que es fácil despistarse o perderse. Para continuar mi ruta me desvié por una estrecha senda que se oculta en la maleza y que continúa hacia Cueto Cabrero  ascendiendo hacia el este.

   Abandonando el claro, el sendero se metió de nuevo en la espesura serpenteando entre los árboles, bordeando pequeñas hoyas y afrontando tramos rocosos.
   Aproximadamente en el kilómetro 12 de ruta pasaba bajo el pico de Cueto Cabrero.


"Sendero."
   Esta zona requiere prestar atención al recorrido ya que en algunos tramos la senda se desdibuja en la roca y pierde entre la maleza. 

   El sendero, a partir de este punto comenzó a perder altura por la empinada ladera de Argoños girando dirección Norte, pasando por algún tramo técnico y resbaladizo de roca. El bosque quedaba atrás y se mostraba el pequeño cresterío del "Collado de la Oración" antes de llegar a Peña Lanza, el ultimo pico de la sierra de Mijedo. 
   Cruzando través del mismo accedí al sendero  que me llevaría a la playa de Berria bordeando por la ladera hacia la derecha.


"Vistas de Berria."
   El terreno en este tramo, que coincide con el camino de Santiago, debido a la gran afluencia de gente y su proximidad a los acantilados se encuentra en un estado bastante delicado, por lo que es recomendable precaución durante el descenso.

   Una vez alcanzada la playa, 2 km trotando sobre la arena me sirvieron de descanso para afrontar el último tramo de la ruta, subir al monte Buciero por la carretera del faro del pescador y completar la vuelta al monte llegando a Santoña por el fuerte de San Martín.

   Por la escalinata de madera abandoné la playa de Berria y junto a los muros del cementerio accedí a la estrecha carretera que rodea el penal. El asfalto me llevaba cobrando altura hacia la punta del águila bordeando el monte Buciero. Pasaba ya la una de la tarde y el calor comenzaba a ser sofocante en las últimas rampas de asfalto. Por fin a la sombra, comencé  el descenso por el camino del acantilado con el Faro del pescador al fondo.


"Descenso al Faro del Pescador."
   Es impresionante la cantidad de gente que recorre el monte Buciero, una procesión de senderistas se alargaba en una y otra direcciones mientras intentaba pasar trotando por los senderos que junto al acantilado me acercaban al faro del caballo.


"Sendero en el Buciero."
   Sobre el kilómetro 19 de ruta pasaba por el cruce de cuatro caminos, repleto de gente sentada a ambos lados del camino. Ya con la idea de finalizar la ruta, continué de frente para terminar la subida hacia “la Merana”, y comenzar el delicado descenso hacia el fuerte de San Martín.


"Descenso por peña del Fraile."
   El descenso a Santoña, no reviste mayor complicación que el pedregoso e irregular firme del camino, que a lo largo de sus 2,5 kilómetros es un tramo perfecto para sufrir tropiezos y torceduras.

   Llegaba ya al final del descenso agradeciendo la sombra de los muros del patronato. Con ganas de terminar, tomé por el paseo de San Martín para dar por finalizada la ruta en el puerto junto a la lonja donde se hace la venta del pescado a la llegada de los barcos.

   Poco más de 3 horas y 15 minutos corriendo, trotando y en algunos casos andando me llevó recorrer los 24 kilómetros que separan Gama de Santoña atravesando los montes de Mijedo y Buciero.


   Tal vez 4km de asfalto por carril bici no sea la mejor forma de presentar una ruta de montaña, pero son el mejor enlace para poder recorrer los montes costeros de la zona con sus paisajes y senderos que bien compensan el tramo de carretera ya sea sobre ruedas, andando o corriendo.

Para ver el álbum completo pinchar en el enlace:
Fotos

Track y datos de la ruta:


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Colindres - Liendo - Seña. Btt. (Qdd Bicicantabria.)

   Más de diez años de quedadas en el foro, da igual el nombre del mismo, lo que importa es la gente, el seguir con la misma mentalidad y con la misma ilusión por organizar y compartir rutas... 
   Esta vez la teníamos al lado de casa, así que a pesar de una meteorología, algo revuelta y variable, a las 9 de la mañana estábamos en Colindres listos para disfrutar de la ruta y la compañía.
   Es agradable llegar y saludar a los compañeros del foro, a los que hace meses que no ves o con los que compartes ruta todos los fines de semana. Tras la foto de grupo en el aparcamiento del puerto de esta localidad, iniciamos el recorrido por el puerto pesquero.


"Puerto de Colindres."
   A pesar de toda una noche lloviendo, las nubes nos respetaban, por lo menos de momento, incluso el sol se animaba a salir con grandes claros.
   Paralelos a la ría de Colindres, rodamos por el paseo marítimo hasta el parque del Riego. 


"Parque del Riego."
   Junto a la fuente, abandonamos el paseo desviándonos a la izquierda, tomando una estrecha senda que se interna en las marismas continuando por la misma hacia el Regatón.


"Senda."
   El estrecho sendero terminó desdibujándose en el arenal, que entre las dunas, nos llevaba hasta el puente de resbaladiza madera sobre el arroyo del Regatón, junto al polígono industrial de la pesquera entrando ya en Laredo. 


"El Regatón."
   Atravesando una zona arbolada, junto al camping del Regatón, accedimos a una estrecha carretera asfaltada, por la cual cruzamos hacia el paseo de la playa de la Salvé, pasando junto al centro hípico por la calle de la república de Filipinas. 
   Este largo paseo, trazado del camino de Santiago, nos llevaba hacia el núcleo urbano de Laredo paralelo a la playa. Desde el puerto de Laredo hasta el puntal cuenta con una longitud de 4km y 250mt, que sumados a su anexa, la playa del Regatón, hacen el arenal más largo de Cantabria y uno de los más largos de España. 


"Puebla vieja."
   El paseo termina junto al monumento de los pescadores, continuamos girando levemente a la izquierda internándonos en el núcleo urbano y cruzando por la calle Menendez Pelayo.
  Junto al antiguo ayuntamiento ascendimos por la empedrada y escalonada cuesta "del infierno" hacia la puebla vieja. 
   Virando a la derecha por las estrechas calles, dejamos de lado la iglesia de Santa María de la Asunción y abandonamos el casco histórico de esta localidad bajo las porticadas que dan salida hacia "El Secar", barrio periférico en primera linea de costa junto a los acantilados.
   La estrecha carretera nos dejó, tras un breve descenso, frente a la dura subida de Valverde. Un primer repecho torna el asfalto en rugoso hormigón, estrechándose la pista gradualmente hasta convertirse en una estrecha calzada empedrada húmeda y resbaladiza y que termina como una pedregosa senda en su tramo final. 

"Subiendo a Valverde."
"Alto de Valverde."
   Una vez alcanzado el alto, nos desviamos a la izquierda atravesando un cierre para ganado y remontamos altura hacia el alto de Erio donde se sitúa una pequeña cabaña en estado ruinoso. Un alto en el camino donde, a pesar del fuerte viento y la amenaza de lluvias, aprovechamos para contemplar la panorámica de Laredo y Santoña bajo el monte Buciero.


"Panorámica de Laredo."

"Alto de Erio."
   Retrocedimos levemente para continuar la ruta por un estrecho sendero que, esquivando las puntiagudas rocas y entre árgomas y escajos va recorriendo la "sierra de la Vida" bordeando el "acantilado de Aguamala".


"Senda Costera."
   Con cierta dificultad técnica, más aún con la humedad del terreno, este tramo, trazado del camino de Santiago, nos llevó de nuevo al camino de Erio que recorre este tramo de costa, descendiendo por el mismo en su tramo final, roto y pedregoso que desciende hacia la playa de San Julián, llegando ya al Valle de Liendo.


"Llegando al Camino de Erio."
   A medio descenso, al final del tramo pedregoso y a los pies del macizo rocoso de la Peña, nos desviamos a la izquierda hasta los restos del cargadero de la Yesera, un punto de importante interés geológico en Cantabria pues, de casi 1 km de longitud, la extensión de yesos desciende verticalmente al mar.  De la antigua explotación, todavía se conservan restos mineros y de infraestructura como el cargadero visible desde el camino. 


"Cargadero de la Yesera."
   Reiniciamos la marcha por la rápida pista que desciende hacia la playa de San Julián con unas vistas impresionantes de los recortados acantilados de los montes de Candina. Evitando la carretera, tomamos una ancha pista que a la izquierda nos llevaba junto a los restos de la  Ermita de San Julián.


"Vistas de la costa y montes de Candina."
   Junto a las ruinas se produce un cruce de caminos, un estrecho sendero medio oculto por la maleza continúa descendiendo bordeando los muros de una cabaña abandonada.    Continuamos la ruta por el mismo descendiendo entre grandes y resbaladizas piedras y escalones rocosos hacia la mies de Villanueva, en el valle de Liendo.


"Sendero hacia Liendo."
   De nuevo sobre asfalto cruzamos hacia el barrio Isequilla para tomar el estrecho y embarrado sendero que bajo el pico "El Mazo" continúa paralelo al arroyo de Rocillo hasta cruzarnos con la carretera (N-634).


"Sendero."

"Arroyo de Rocillo."
   Tras reagruparnos a pie de carretera, cruzamos para seguir por la senda herbosa que paralela al arroyo va bordeando el valle hacia monte "Cogorio" por pista ancha y embarrada por la humedad constante de la zona y sobre asfalto en su tramo final.


"Senda."
   Llegábamos ya a el barrio de Iseca Nueva, reagrupándonos bajo el puente de la autopista del cantábrico, y desviándonos a la derecha. En este punto la lluvia hizo presa de nosotros, parando y esperando a que amainase junto a la cueva del Covacho o de Iseca nueva.

"Cueva del Covacho."
   La naturaleza karstica de este terreno dota al valle de Liendo de una red de cuevas y galerías, algunas de ellas como la del "Covacho", de entrada fácilmente accesible y de 4 km de longitud. El valle de Liendo es una zona arqueológicamente importante por los restos encontrados en las cuevas y refugios sitos en el valle.

La incesante lluvia nos obligó a buscar mejor refugio durante un rato que aprovechamos para comer algo y recuperar fuerzas.


"Hacia el barrio Noval."
   Retomamos el recorrido bordeando el pequeño monte de "la Portilla" aprovechando las roderas cruzando un terreno de pasto. Por las pistas parcelarias nos dirigimos hacia el barrio de Noval, donde los más atrevidos cruzaron el viejo y resbaladizo puente de piedra sobre el arroyo Recueva.


"Arroyo Recueva."
   El asfalto desapareció con las últimas casas del barrio, dando paso a una pista rota a medida que ascendíamos con dirección a "Cerro Gordo" cruzando bajo la autopista del cantábrico. Al salir del túnel nos desviamos a la derecha y por un durísimo y embarrado tramo de subida, y continuamos remontando altura hacia la ermita de San Joaquín, con dirección a Seña.


"Barrizal."
   El largo y tedioso tramo de pegajosa arcilla terminaba en la pista de grijo de la Peñuca. Mas fácil de recorrer nos llevaba paralela a la carretera Seña-Liendo atravesando la mies del Llanderal. Cubríamos ya el kilómetro 20 de ruta cuando afrontábamos las últimas y duras rampas de grijo antes de acceder a la localidad de Seña.


"Rampas de grijo."

   De nuevo el sol hacía acto de presencia mientras que sobre asfalto cruzábamos seña y nos desviábamos hacia "Sobrecasa" por la carretera del cementerio, tomando a la izquierda a la salida del pueblo por un duro repecho asfaltado.
   Bordeando el muro de cerramiento de un enorme chalet, accedimos a la pista de entrada a la urbanización Peñaflor, que apareció a nuestra derecha. Tomando una pista de grijo girando a la izquierda comenzamos el descenso por San Miguel.


"Pista de San Miguel."
   La pista muere sin salida junto a una cerca metálica en lo alto de una gran finca.
   Las vistas desde este punto pasan desapercibidas, pero este lugar ofrece una buena panorámica del puntal de Laredo alineado con Santoña y una buena perspectiva de la desembocadura del Asón.


"Panoramica."
   Continuamos por el estrecho sendero que desciende por el margen izquierdo del cercado y va tomando inclinación gradualmente. De estrecho y serpenteante camino pasó a pista más ancha, rota y resbaladiza a medida que nos acercábamos al barrio de Villante en Colindres alto. Finalmente, sobre asfalto regresamos al puerto de Colindres pasando junto al ayuntamiento y el parque de la Alameda.

   Poco más de 3 horas y 45 minutos de ruta. Tiempo dedicado para recorrer 26km por una de las zonas costeras mas bonitas de Cantabria. Solo puedo terminar esta crónica como la empecé, agradeciendo a aquellos que todavía ponen su tiempo e ilusión en organizar quedadas para que otros vayamos a disfrutar de los recorridos.

Gracias.


"Marta, la organizadora."
 Para ver todas las fotos pinchar en el enlace.
Fotos.

Track y datos de la ruta.
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