"Las antenas de Guriezo"- Liendo. Btt.

En pleno apogeo veraniego, entre idas y venidas, viajes, excesos, barbacoas y demás actividades típicas de esta época estival, poco tiempo queda para hacer escapadas a la montaña, cierto es que el verano nunca ha sido mi época favorita, prefiero el otoño y el invierno a las altas temperaturas  de estos meses  aunque las jornadas sean más cortas.

Pero siempre queda un hueco en la apretada agenda para salir a disfrutar  cerca de casa con los amigos, y así lo hicimos este domingo de agosto.

No es un rutón de los que marcan para toda la vida, pero hay varias razones por las que creo que debo dejar constancia del mismo en el blog, por la compañía, porque vivimos en una zona privilegiada en la que cualquier paseo diario nos ofrece unas vistas espectaculares de las que muchos tan solo pueden disfrutar tras un largo viaje y que bien merecen ser compartidas, y finalmente, porque no es mi intención limitar las entradas de este blog solo a rutas con un cierto nivel de exigencia físico y técnico.

Como siempre, un simple mensaje telefónico bastó para prender la mecha y animar a Diego, esta vez en bicicleta de montaña, y con él a José Mari.  Esta vez  Ander  y Juanma, otros dos compañeros del club de “los Pupas”, se animaron a acompañarnos para disfrutar de la mañana por las montañas de la zona.

Quedamos a las 9:30 en el centro de Colindres, en la calle del Carmen, más conocida como “el chino” entre la grupeta que nos juntamos los fines de semana.
Esta población se divide en dos zonas diferenciadas y conocidas popularmente como “Colindres de arriba”, el casco antiguo hacia el que nos dirigíamos, y “Colindres de abajo”, o el núcleo más moderno, de donde partimos.

Puntuales, iniciamos la ruta tomando dirección a la alameda del ayuntamiento, y pasando tras el mismo comenzamos  a subir por la calle de la puerta siguiendo la carretera pasando bajo la autopista. Un corto repecho y  tomamos el desvío a mano derecha recorriendo el camino de la merced, que nos dejaría más adelante  junto a las ruinas del palacio del Condestable. Continuamos por la calle San juan hasta el cementerio y en este punto tomamos el desvío a mano izquierda desviándonos de la carretera y que con un duro repecho de hormigón nos introduce en el monte pasando frente a los depósitos del agua.

Serpenteando, continuamos ascendiendo durante varios kilómetros por la pista estrecha pero asfaltada cruzándonos poco más arriba con una carretera más ancha proveniente de Limpias, en el cruce giramos a la izquierda para continuar subiendo hacia Seña. 

Diego y J.Mari
Hay muchas posibilidades para hacer el recorrido por tramos de monte sin pisar prácticamente el asfalto, pero mucho más exigentes físicamente y que alargan la ruta considerablemente, así que optamos por la opción “cómoda” y rápida puesto que todos teníamos obligaciones familiares.

A unos 50mt del cruce tomamos un estrecho y roto sendero que se desvía a mano derecha, y continua paralelo a la carretera, a la que accede de nuevo poco más arriba, rompiendo la monotonía del asfalto.

Sendero
No tardamos en llegar a Seña, y continuamos subiendo por la carretera general  (CA-501) aproximadamente 1,5km. En el punto donde la carretera comienza a descender, nos desviamos a la izquierda para, abandonando la general, continuar subiendo dirección a las antenas, primero por una zona asfaltada que pronto se convirtió en pista ancha y de grijo suelto por la que circularíamos durante varios kilómetros.


A medida que tomamos altura dirección al barrio de Santisteban, las vistas de la costa son más espectaculares, Colindres, Santoña, el monte Buciero, el Valle de Liendo, van quedando bajo nosotros.

Valle de Liendo
En el kilómetro 10,5 de subida tomé una senda que discurre paralela a la pista principal pero con un firme más roto y técnico con algunos repechos bastante fuertes y que regresa al trazado principal justo en el “alto” pasando junto a un menhir situado en una explanada con magnificas vistas de la ría de Colindres.

Vistas del menhir.
Personalmente prefiero esta opción, así que aquí el grupo se separó para volverse a reagrupar llegando a este punto.

Apenas afrontamos 1km más de subida por la pista y tomamos el desvío por el sendero roto paralelo a la misma  que se desgaja hacia la izquierda, y que  poco a poco se va desdibujando pasando a recorrer los pastos campo a través ya con las antenas a la vista y coronando el monte que separa  Liendo,Guriezo y Colindres en el km 13 de ruta y a 555mt de altitud.

Juanma en "la pradera".
De parada obligatoria para descansar, recuperar fuerzas y disfrutar de las vistas, este lugar ofrece, sin ser una cumbre importante, panorámicas impresionante de este extremo de Cantabria, pese a, como es el caso, el monte sea arrasado por una explotación forestal casi descontrolada quedando completamente “pelado” y con un aspecto desolador.

Vistas desde "las antenas".
De aquí, comenzamos el descenso a Liendo por una de estas pistas abiertas para los trabajos de desmonte. Un descenso largo, rápido y técnico en algunos puntos que recorre el enmarañado entramado de pistas que desciende por la loma de la montaña terminando en el paso bajo la autopista Santander-Bilbao en la localidad de Liendo.


Finalizado el descenso sin más incidentes que un par de confusiones en el trazado de la ruta, iniciamos el regreso a Seña atravesando la localidad de Liendo por sus callejones y algún que otro atajo hasta el acceso a la carretera (CA-501) que de nuevo nos deja en esta localidad subiendo paralelamente a la autopista.

Hacia la carretera.
Tras afrontar la larga subida por carretera, casi 5km,  los que no teníamos tanta prisa paramos a tomar unas cervezas, Juanma, al que las obligaciones no le dejaron, continuó solo el regreso a casa.

Llegando a Seña.
Tras una larga y distendida charla, a eso de la una de la tarde terminamos la ruta bajando a Colindres por el mismo camino por el que la iniciamos, bajando a los depósitos por la pista asfaltada y de nuevo al chino.

Descanso merecido.
Al final 28,5km de ruta que nos sirven para romper el letargo veraniego e ir tomando de nuevo contacto con la vida "activa".


Con estas rutas no se descubren nuevos lugares, pero siempre se viven nuevas experiencias con los compañeros de siempre, se recuerdan antiguas batallas, y lo que es más importante, se pasan buenos ratos. Como siempre, un placer pasar la mañana en compañía de tan buena gente y disfrutar haciendo lo que más nos gusta.

Mapa y datos de la ruta.