Quintanilla -Pesquera de Ebro-Turzo -Orbaneja del Castillo. Cañones del Ebro.

   No importa cuántas veces nos desplacemos a los cañones del Ebro. Da igual si es en bicicleta o a pié o el nivel de complicación de la ruta realizada. Los cañones del Ebro… el Norte de Burgos en general nunca defrauda.

   En esta ocasión partíamos dirección Quintanilla para disfrutar de una ruta clásica, un recorrido básico para aquel que quiera disfrutar de los cañones del Ebro ya sea en bicicleta o a pié.

   Casi hora y media de viaje nos separaba de Quintanilla –Escalada. Pequeña población perteneciente a la comarca de Páramos a pié de la N-623 situada junto al río Ebro.

   Sobre las 9:30 de la mañana estábamos listos para comenzar la ruta con temperaturas que apenas superaban los 7°.


"Camino del Ebro."
   Tras un café en el bar para entrar en calor comenzamos a rodar cruzando el puente peatonal sobre el Ebro atravesando el aparcamiento para autocaravanas sito al margen contrario del río accediendo al amplio "camino del Ebro".

   El buen estado de la pista permitía rodar a buen ritmo paralelos al río en un continuo sube-baja con dirección Sur y a la sombra de los cañones.


"Canal de la fábrica y camino del Ebro."
   Tras 2 kilómetros de ruta llegamos al puente cruzando sobre el canal de la fábrica, que desviando las aguas del Ebro alimenta la central hidroeléctrica sita unos kilómetros más adelante.


"Llegando a las Labradas."
   Las verticales paredes de roca ocupaban el margen izquierdo del camino serpenteando en el paso de las Labradas, donde el Rudrón vuelca sus aguas en el Ebro próximo a la localidad de Valdelateja.

   Estrechos senderos se descolgaban del camino  alcanzando la orilla del río, útiles únicamente para los trabajos de limpieza llevados a cabo en puntos concretos de la ruta, desaconsejando el desvío del camino principal.

   Los primeros 5 kilómetros de ruta nos llevaban junto a la ermita de Nuestra Señora del Ebro. Pequeño templo de carácter humilde adosado a la casa del Ermitaño y todavía adornado por los banderines de la última romería.  Pese a su apariencia modesta, el templo es mencionado en antiguos documentos del s.XIII como abadía, habiendo sido pues un punto religioso de relevancia para la comarca.


"Nuestra Señora del Ebro."

"Nuestra Señora del Ebro."
   Dejamos atrás la ermita, rodeada de tejos y robles y avanzamos reapareciendo a la izquierda el canal desaparecido bajo la montaña. El salto de agua desde el mismo llamaba nuestra atención, haciendo un breve alto en el camino a escasos 200 mt. de la central Hidroeléctrica del “Porvenir”. 


"Cascada.(Junto al camino del Ebro.)"
   Aquí el canal devolvía parte de las aguas al Ebro desviándolas bajo el camino antes de entrar en las instalaciones.


"Cascada.(Junto al camino del Ebro.)"
   El camino finalizaba junto a la central, y el trazado de la ruta continuaba convertido ahora en un estrecho sendero bajo los “murallones” rocosos del mirador del Cañón, enlazando pequeños repechos y cortas bajadas con zonas onduladas junto al río.


"Central Hidroeléctrica del Porvenir."

"Sendero. Cañones del Ebro."

"Sendero. Cañones del Ebro."

"Sendero junto al rio Ebro."
   Nos acercábamos a Pesquera de Ebro. El río ganaba amplitud y discurría manso bajo los escarpes de Los Campillos y Sobrepeña. El camino se ensanchaba trazando entre chopos y los llanos terrenos de siembra esparcidos por la vega del río.


"Llegando a Pesquera de Ebro."
   Continuamos atravesado el área recreativa y el campo de fútbol y nos internamos en esta localidad callejeando hacia la Iglesia de San Sebastián. Pesquera, como su propio nombre indica, surgió como un importante lugar de pesca y creció en torno al estratégico puente de origen medieval sobre el río Ebro. Considerado como conjunto histórico, las casonas blasonadas y pequeños palacios se esparcen por la villa también conocida como el “pueblo de los escudos”.


"Río Ebro. Pesquera de Ebro."

"Llegando a Pesquera de Ebro."

"Iglesia de San Sebastián."
   En el cruce de caminos nos descolgamos por la calle del Barrancabo abandonando Pesquera dirección Turzo tomando el sendero balizado Gr-99.


"Pesquera de Ebro."
   Entre bastos campos de siembra fuimos dejando atrás Pesquera y poco a poco nos alejamos del Ebro remontando altura. El camino se fue estrechando ladera arriba convertido en un sendero polvoriento rodeado de sotobosque con poca sombra. Olvidadas las bajas temperaturas de la mañana, el calor pasaba a ser sofocante en las zonas más expuestas.


"Gr-99 dirección Turzo."

"Gr-99 dirección Turzo."
   A media subida paramos en el mirador, un pequeño balcón sobre el Ebro en su estrecho paso entre el “Montecillo” y los escarpes de Las Calzadas, dejando entrever el parque eólico de la Mesa en un segundo plano.


"Vistas del río Ebro."

"Gr-99 dirección Turzo."

"Foto de grupo."
   La subida se alargó durante 4 kilómetros hasta llegar a la localidad de Turzo. Un tramo de sendero pedregoso junto al cauce de un arroyo seco y con algún pinchazo que reparar en el transcurso de la subida.


"Gr-99 dirección Turzo."
   Trazando las curvas de La Covacha entramos en esta pequeña localidad sita en la comarca de Páramos, en el espacio Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, y que curiosamente en 2006 contaba únicamente con 7 habitantes censados.


"Turzo."
    Su iglesia, consagrada al omnipresente en todo el camino de Santiago Norte San Martín de Tours, nos recibía imponiéndose al "alto del Cotorro" como telón de fondo.


"Iglesia de San Martín y el alto del Cotorro."
   Callejeando nos elevamos hacia “La Cerca” con dirección Oeste buscando el acceso a los depósitos de agua alcanzando por fin el altiplano y punto más alto de la ruta (933 msnm).


"Llegando a la Venta de Orbaneja."
   Tras reagruparnos,  el rápido descenso  por un amplio camino de piedra suelta nos dejaba a pie de la carretera (N-623) en la Venta de Orbaneja. Cruzamos y enlazamos con la senda atravesando “Tenadas” junto a los primeros “chozos”.

   Recorrimos el camino hasta el cruce junto a las casas abandonadas de Horca Menor.

   Aquí se bifurcan las posibilidades para llegar a Orbaneja. Sin perder altura continuamos hacia el Oeste tomando dirección Estilla descendiendo hacia el cauce seco del arroyo de las Pozas y remontando altura de nuevo hacia “Tras la Muela” enlazamos en la meseta con la “Senda de los chozos”.


"Senda de los Chozos."

"Senda de los Chozos."
   Entre las pequeñas cabañas destinadas en su día al almacenamiento de los útiles de labranza viramos dirección sur tomando rumbo a Orbaneja del Castillo. El camino se aproximaba en rápido descenso al borde del precipicio y por la calzada, tras un brusco zig-zag se descolgó por la pared del cañón entrando en Orbaneja junto a la ermita de San Vicente. 


"Senda de los chozos."

"Llegando a Orbaneja."

"Calzada hacia Orbaneja."
    El recorrido no permite muchas distracciones, pero la panorámica de Orbaneja es espectacular, así como las vistas de los torreones naturales del “castillo” apareciendo al frente.

   Por las inclinadas calles hormigonadas y llenas de gente perdimos altura entre las casas buscando el centro de Orbaneja.


"Orbaneja del Castillo."
   Aquí, aparcamos las bicicletas durante un rato para disfrutar del lugar como se merece. Visitamos el nacimiento del arroyo que se descuelga atravesando en varias cascadas el pueblo de Orbaneja, manando de la cueva del agua hasta alcanzar poco más abajo el cauce del rio Ebro. De su arquitectura, formada por pequeñas casas que se descuelgan por la ladera del cañón, destacando encaramada en los escarpes rocosos la casa de los Marqueses de Aguilar, y más abajo, a pie de la famosa cascada, las pozas de agua cristalina junto al puente -mirador de Orbaneja.


"Orbaneja del Castillo."

"Orbaneja del Castillo."

"Casa de los Marqueses de Aguilar."

"Pozas.Orbaneja del Castillo."
   Todo ello en un conjunto perfecto fruto del trabajo de la naturaleza y el hombre desde tiempos inmemoriales siendo la Cueva del Niésparo ya refugio humano entre el 8000 y el 6000 a.C.

   Se advierten los rasgos característicos de pueblo medieval, y a ojos de los entendidos, algunos detalles de los pueblos mozárabes procedentes de Al-Andalus que a mis vista pasan inadvertidos.


"Cascada de Orbaneja."

"Foto de grupo."
   Ya con la mañana bien avanzada retomamos la marcha.  Cruzando una última vez sobre el Ebro tomamos el estrecho sendero bordeando junto al río el “Castillo de Orbaneja”, virando dirección sur.

   5 kilómetros de sendero  que alternaba tramos sombríos, húmedos y embarrados con otros de buen rodar, recorriendo el Salcillo y el Arroyón antes de pasar junto al puente y acceso a Escalada, a tan solo 1,5 kilómetros de Quintanilla.


"Sendero."

"Sendero."
   Un largo tramo compartido con numerosos senderistas que aprovechaban esta maravillosa red de senderos recorriendo el tesoro milenario que son los cañones del Ebro.

   El último tramo del camino se ampliaba antes de llegar a nuestro destino, Quintanilla –Escalada, cerca de las 2 de la tarde cerrando así un bucle de 31 kilómetros.


"Sendero."

"Sendero."
   Un bonito recorrido junto al Ebro rodeado de vegetación y vistas que colman los sentidos.

   Tan solo una muestra de lo que ofrece una región jalonada por rutas de contenido largo y denso por este laberinto hundido en los valles surcados por las aguas del Ebro.

Datos de la ruta:
Asfalto: 5%
Pista -camino forestal: 60%
Sendero: 35%
Dificultad física: Media.
Dificultad técnica: Media /Alta.

Para ver todas las fotos abrir el enlace:

Track y datos de la ruta:


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Refugio Castro Valnera. Lunada -Las Rinconeras -Sierra Helguera -La Gándara.

   Amanece en Lunada. Miro el teléfono y todavía faltan 20 minutos para que suene el despertador.

   Me bajo de la litera y salgo al porche para ver el tiempo. Las temperaturas son frescas y el cielo está descubierto. Las cumbres del Castro Valnera y Picón del Fraile parecen “arder” bajo la cálida luz del amanecer.

"Picón del Fraile."

"Montes de Valnera."
   Respiro aliviado, por fin el tiempo nos permite cumplir con lo previsto. En la habitación ya hay movimiento. La gente se ha puesto en marcha preparando las mochilas, recogiendo los sacos y guardando la ropa.

   Pese a la mojadura de ayer parece que tenemos todo seco para afrontar la ruta de vuelta.

"Refugio Castro Valnera."
   Poco a poco vamos llenando el comedor donde Pilar nos da los buenos días y se afana en prepararnos el desayuno.

   Sentados a la mesa organizamos el viaje de vuelta ya que algunos deciden volver en coche aprovechando que alguien les hace el favor de llevarlos hasta la Gándara de Soba.

   No es de extrañar, la ruta de ayer fue exigente y la factura a pagar no es la misma para todos.

"Foto de grupo."
   Nos lo tomamos con calma, pero el tiempo pasa y hemos de ponernos en marcha. Nos vamos despidiendo de Pilar, a quien otra vez, hemos de agradecer una estancia perfecta en el refugio con ese trato familiar y campechano que tanto valoramos y salimos hacia la carretera de acceso a la estación de esquí.

"Refugio Castro Valnera."
   Las nubes oscuras sobre el “Castro” amenazan con un cambio de tiempo, pero no es suficiente para detener al grupo, hoy reducido a 8, que hemos decidido regresar a pié.

   Evitamos el asfalto campo a través buscando enlazar con la carretera BU-572 de acceso al portillo de Lunada lo más arriba posible. Apenas hemos de cruzar sobre la misma para tomar el camino de la Lusa, y continuamos ganado altura sobre el valle a lo largo de 400 metros.

"Atajo."

"Atajo."

"Accediendo a la carretera."
   El camino vira hacia el Este pasando bajo los Porrones y recorriendo el valle a media ladera, nosotros nos desviamos a la izquierda abriéndonos paso entre árgomas buscando el sendero que atraviesa el hayedo situado entre Las Rinconeras y el Alto del Cuadro.

"Tomando el desvío"

"Ultimo vistazo al valle."

"Buscando el sendero."
   Poco a poco entramos en calor, sobra la ropa de abrigo y la humedad del bosque hace que falte el aire en las pronunciadas rampas. Pero el tramo de subida es corto, y no tardamos en alcanzar el collado que supera levemente los 1300 msnm.

"Sendero."

"Hayedo."

"Collado."
   De aquí al final de la ruta, iremos perdiendo altura hasta llegar a la Gándara.

   Nos internamos en el monte Busturejo, un hayedo viejo, húmedo y sombrío cubierto de musgo y acechado por los líquenes. Los árboles caídos permanecen  pudriéndose en el suelo cortando en ocasiones el sendero y ahora, a comienzos del otoño, la hojarasca cubre el suelo ocultando las trampas de barro, las grietas en la roca y las raíces poco profundas.

"Hacia Monte Busturejo."

"Hayedo."

"Hitos."
   Es un tramo de bonitos paisajes, pero poco adecuado para apartar la vista del camino.

   La ladera gana inclinación a medida que nos aproximamos al valle de Hondojón y sorteamos alguna rampa inclinada y resbaladiza agarrándonos a los arboles, ramas y sufriendo algún que otro patinazo. Pese a ser bajada, los hitos no nos guían por un camino cómodo. Tal vez sea esta la razón por la que el Monte Busturejo luce tan espectacular

   Aprovechamos el surco de un torrente de agua para avanzar algo más rápido hasta que el camino deja de perder altura. A media ladera vamos recorriendo el valle de Hondojón con dirección a Sierra Helguera.

"Sendero."

"Sendero."

"Bosque."
   Remontando incluso algo de altura, no tardan en aparecer las balizas que señalizan el sendero proveniente de Peña Lusa, en un cruce de caminos donde tomamos a la izquierda. Poco a poco abandonamos el bosque, los arboles pierden el terreno que gana la vegetación baja y por fin se abren a la izquierda las vistas hacia Los Campanarios salvando la profundidad del valle, los Montes de Sierra Hornijo al frente y los montes de Candina en el horizonte. 

"Saliendo del bosque."

"Un vistazo a los Campanarios."

"Llegando a Sierra Helguera."
   Poco a poco, recorriendo Sierra Helguera dejamos atrás los escarpes de la Lusa, que dejan libres las vistas hacia el profundo valle de Soba donde las nubes se hunden entre las montañas.

"Sierra Helguera."

"Montes de la Lusa."

"Vistas del valle."
   Trazamos por la senda balizada compartiendo camino con algunos caballos expectantes a nuestro paso. A medio camino de Peña Becerral  nos cruzamos con el amplio sendero de grava proveniente de Soba que desciende a la izquierda  alcanzando el alto de Hondojón, cabecera del valle y enlace con el sendero de acceso a las cabañas.

"Sierrra Helguera."

"Sendero."

"Alto de Hondojón."
   La senda herbosa discurre junto al tosco muro de piedra que delimita las parcelas de las rusticas cabañas que se reparten en las torcas bajo los “Campanarios”.

"Sendero junto a las cabañas."

"Los Campanarios."
   Los kilómetros se suceden y el sendero de nuevo cobra inclinación pasando junto a la fuente de la Raigada e internándose de nuevo en el bosque. Atravesando el hayedo el paso es amplio y en zonas embarrado, pero poco a poco se estrecha arrimándose al borde del barranco aflorando pasos rocosos y profundas grietas.

"Atravesando el Hayedo. La Raigada"
   El bosque pierde densidad y podemos apreciar la altura que todavía mantenemos con el camino de Brenavinto. Acostumbrados al silencio de zonas más apartadas, percibimos con cierta incomodidad el barullo de coches y gente según nos acercamos al aparcamiento de los collados del Asón. Cuanto más tiempo pasas alejado del ruido mas evidente resulta el cambio a tu regreso.

"Vistas hacia el valle de Asón."

"Sendero."
   Con amplia panorámica sobre el valle de Asón y ya con la Gándara a la vista continuamos descendiendo hacia el aparcamiento, a donde llegamos tras un largo tramo de sinuoso sendero que muere junto a las estabulaciones del camino a Brenavinto.

"Llegando al aparcamiento."
   Aquí nos espera el resto del grupo y para algunos es ya el final de ruta. Otros hemos de bajar a la Gándara para cerrar el bucle e ir en busca del coche.

   Antes de despedirnos hacemos la foto de grupo junto al cartel informativo de los Collados del Asón.

"Foto de grupo. Aparcamiento alto del Asón."
   Pasa ya la una de la tarde, y el calor aprieta en un día que ha ido descubriendo sobre todo en esta parte final de ruta. Descendemos la ladera en busca del río Gándara y el caudal nos permite cruzar de piedra en piedra por el paso que nos encontramos de frente. 

"Río Gándara."

"Cruzando el Gándara."
   Y así, sin más rodeos, podemos cruzar directamente hacia el punto donde dejamos el coche en la jornada de ayer, en el centro de interpretación de los Collados dando por terminada esta ruta de dos días.

"Fin de ruta."
   No es fácil encontrar un grupo dispuesto a compartir una ruta de estas características, afrontando una ruta dura y pasando la noche en un refugio de montaña, cómodo, al menos para mi, pero lejos de las comodidades de nuestras casas y regresar al día siguiente caminando de nuevo. 

El valor de un acto reside más en el esfuerzo de llevarlo a cabo que en el resultado. 

A. Einstein.

   Así que es indiferente si se completó el recorrido o se llegó a la mitad del mismo. Y si mirando la "bola" del picón del Fraile se puede decir...

-Yo pasé por allí arriba...

 Esta ruta cumplió su cometido.

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Track y datos de la ruta:


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