Alto del Caballo y Picón Blanco desde Espinosa

   De nuevo nos acercábamos a la localidad burgalesa de Espinosa de los Monteros, y en esta ocasión sí…, para despedir el año.

   Las precipitaciones en forma de lluvia, el buen tiempo de la última semana y la ausencia de nevadas  dejaron las montañas  prácticamente despejadas. Con la idea encontrar algo de nieve nos desplazamos a Espinosa para subir al alto del Caballo de 1493 msnm. y desde el mismo acceder al Picón Blanco de 1521 msnm.

   Alrededor de las 8:30 de la mañana aparcábamos en la plaza del centro de Espinosa con cielos prácticamente despejados y temperaturas que apenas se alzaban de los 0 °. Ya como costumbre, atravesamos la plaza hasta el único Bar abierto. Tras tomar un café cargamos con las mochilas y comenzamos la ruta callejeando por la calle Calzada, junto al palacio del Marqués de Chiloeches  y continuamos por la calle Pumarejo ascendiendo hasta la fuente de Gallermo. En este cruce, junto al lavadero, la ruta “normal” o más “lógica” y mejor señalizada continúa ascendiendo a la derecha  por la pista asfaltada de acceso  al Picón Blanco. Este trazado fue final de etapa en la Vuelta a Burgos con una dura subida de 9 kilómetros catalogada de categoría especial.

   Nosotros evitamos el asfalto y nos desviamos a la izquierda para remontar altura por una empinada pista de hormigón entre las casas, dejando a la derecha las antenas y abandonando Espinosa de los Monteros.

"Sendero."
   Tras 1 kilómetro caminando, pasamos junto a una estabulación bien custodiada por sendos perros, que sin problema, nos permitían continuar ascendiendo por un estrecho sendero delimitado a ambos lados por muretes de piedra.

"Vistas (Montes de Valnera.)
   El sendero moría poco más arriba en un amplio camino herboso que virando al Este nos guiaba hacia las Tejuelas, con el sol de primera hora de la mañana iluminando el valle sobre el que ganábamos altura. 

"Amanece en el valle."

"Panorámica de Espinosa."
   Atravesamos la loma dividida en pastizales por los que se desperdigaban algunas cabezas de ganado y pequeñas cabañas  accediendo finalmente  a la estrecha carretera hacia el Picón Blanco proveniente de Espinosa.

"El alto del Caballo al frente."

"Carretera al Picón Blanco."
   Sobre el duro asfalto nos tocaría caminar durante 2 kilómetros y medio atravesando el extenso Pinar de las Cascajeras remontando altura constantemente y  haciendo aparición la nieve a ambos lados de la pista. Este tramo es fácilmente evitable por la senda que se interna en el pinar a la izquierda, opción que desestimamos alertados por cazadores de batida por la zona.

"Camino del Ventisquero del Polvo."
   Disfrutando de las vistas y la agradable y soleada mañana fuimos ganando altura hasta toparnos con el desvío a pié de carretera. Bien marcada y señalizada la senda se desgaja a la derecha hacia La Lobera del alto del Caballo. En este punto coinciden la senda hacia la Lobera y el camino que se desvía hacia el “Ventisquero del Polvo”.  Quedando la primera oculta por la nieve,  tomamos el sendero hacia el Ventisquero  abandonándolo  metros más adelante y remontando bosque a través recuperando el camino correcto.

"Accediendo a la Lobera."
   Sobre la nieve, entre  hayas, acebos y escobas cruzamos hasta toparnos con el muro derecho de la estructura de la lobera y continuamos junto al mismo hasta llegar al foso.
La Lobera del Alto del Caballo fue recuperada y restaurada en 2010. Esta rustica construcción consta de sendos muros de piedra que en forma de embudo convergen en un profundo foso que en época de uso era cubierto con ramas y hojas.
   En multitudinarias batidas se empujaba al animal hacia la lobera, finalmente en desesperada huida se internaba entre las paredes y  caía en la trampa. Un legado de la antigua vida popular en la que se aprecia el contraste entre el contacto directo con la naturaleza y al mismo tiempo la lucha contra esta.

"Foso de la Lobera del alto del Caballo."

"Panel informativo. (Lobera del Alto del Caballo."
   Tras contemplar el lugar y las vistas que lo rodean, continuamos ascendiendo, primero junto al muro izquierdo de la lobera y tras un duro repecho accediendo  al Currucal para continuar hacia la nevada  Loma del Caballo.

"Subiendo al Currucal."

"Subiendo al Currucal."
   A la derecha aparecían próximos los molinos del Parque Eólico de Montija  con el Ventisquero del Polvo en primer plano, y a la izquierda las vistas delos montes de Valnera que se alzaban cubiertos de nieve hasta incrustarse en las nubes  habituales en estas cumbres.

"Loma del Alto del Caballo"

"Montes de Valnera al fondo."
    Con 7 kilómetros recorridos alcanzábamos la cima del Alto del Caballo señalizada por un vértice geodésico y equipada con un buzón. Esta cumbre de 1493 msnm y suave relieve se sitúa entre el Portillo de la Sía y el puerto de los Tornos, siendo cabecera del valle del Asón, ofreciendo impresionantes vistas del mismo y que en días claros se extienden hasta la línea de costa.

"Alto del Caballo."

"Buzón. Alto del Caballo."

"Vistas del Valle del Ason."
   Al igual que el frío viento norte, la niebla y las bajas temperaturas predominan en estas montañas, sin mucha demora continuamos descendiendo al collado de “Nuestra Castaforma”. La pronunciada ladera nos dejaba junto a la carretera de acceso al Picón Blanco cerrada por la nieve que recorrimos unos metros antes de desviarnos hacia la ladera derecha para ascender el último tramo directamente hasta las instalaciones militares.

"Bajando al collado de Nuestra Castaforma."

"Antecima de Picón Blanco."

   Oculta en la niebla aparecía la base militar, fuera de servicio desde 1999, posteriormente desplazada al Picón del Fraile y abandonada desde 2006. Los tres cuarteles y el edificio del garaje hoy son ocupados por el ganado cuando pasta a sus anchas por estas alturas ofreciendo refugio al calor del verano. Durante el invierno los edificios vacíos y saqueados soportan los fuertes vientos y temperaturas extremas que se dan en el picón Blanco. La nieve invade las ruinosas estancias parcialmente alicatadas que van cediendo y cubriendo el suelo de cascotes y escombros.

"Base militar del Picón Blanco."

"Cocheras del Picón Blanco."
   Este lugar impresiona, por su entorno y las impresionantes vistas en todo su perímetro, aunque no es fácil disfrutar aquí de un día despejado, y por la sensación al caminar entre los edificios donde se amontona la nieve y silva fuerte el viento.

"Entre los edificios. Picón Blanco."

"Vistas."

"Picón Blanco."

"Vistas desde el Picón Blanco."
   Nos refugiamos para comer algo y reponer fuerzas y reiniciamos la ruta descendiendo con dirección sur hacia la Iniesta. Al fondo se distinguía el camino cubierto de blanco que nos llevaría por la loma entre el arroyo de la Cubilla y el del Maíllo.  A medida que perdíamos altura nos internábamos  en el bosque, que actuando de parapeto mantenía dura, consistente y profunda la nieve.

"Al fondo Espinosa."

"Bajando hacia la Lobera."
   Sin raquetas y a marcha lenta descendimos por la Lobera durante 2 kilómetros hasta que la nieve fue desapareciendo.


"Ladera de Santa Juliana."

"Cuesta del Mazo."
   La ancha pista de la Cuesta del Mazo nos permitió continuar a buen ritmo y descender  por la ladera de Santa Juliana hasta llegar a Espinosa.  Junto al Arroyo del Maíllo accedimos a la carretera  entrando al pueblo junto a la antigua máquina quitanieves expuesta al margen del asfalto a modo de monumento.


"Quitanieves. (Espinosa de los Monteros.)"
   Un kilómetro nos separaba del final de ruta. Por fin, tras 5 horas entrabamos de nuevo en la plaza de Espinosa y terminábamos  junto al coche.
Con esta dábamos por finalizado el año. Una ruta sin complicación técnica alguna, pero si larga y con tramos de subida exigente. Pero lo más relevante son sin duda las duras condiciones de frio y viento que se dan en estas montañas en invierno, y la importancia de los lugares que se sitúan en ellas.

La relevancia de estos montes queda remarcada por la situación de la base militar en ellos desde la década de los 60, pero previamente, durante la guerra civil, fueron fruto de disputas por su “posesión”  convirtiéndose “El Mirador, La Herbosa y El Caballo” en tres puntos clave para el control y vigilancia de esta región.  Sin duda alguna, las vistas, si se dejan apreciar, harán que merezca la pena el esfuerzo de subir hasta la línea de cumbres por cualquiera de sus accesos.

Para ver todas la fotos abrir el enlace:
Fotos.

Track y datos de la ruta:


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Lunada - Copete de la Tramasquera - Imunia (La Rasa).

   Frío y nieve… mucha nieve. Son las palabras que mejor definen nuestra última ruta por las faldas de La Lusa, junto al portillo de Lunada.

   Tras recoger a Diego a las 7:15 de la mañana comenzamos nuestro viaje  hacia tierras Burgalesas por el puerto de los Tornos. Un amanecer tardío nos impedía ver la nieve acumulada en la ladera del Zalama, pero a simple vista aún tendremos que esperar para una ruta con raquetas por esta zona.

   Sobre las 8:30 llegábamos  a Espinosa de los Monteros, donde hicimos algo de tiempo tomando un café compartiendo el único bar abierto con cazadores y otros montañeros.  Las conversaciones  se centraban en las copiosas nevadas caídas en los últimos días que mantenían cerrado el puerto de Lunada.

   Con algo más de claridad retomamos el viaje con dirección a la estación de esquí. Recién pasada la Tramasquera, aprovechamos un ensanche al margen izquierdo de la carretera para aparcar junto a varios montañeros y esquiadores que llegaban al mismo tiempo  llenándose las plazas rápidamente.

   El impacto del frío al abrir la puerta del coche fue instantáneo, con dos grados bajo cero y nevando nos calzamos las botas y cargamos con la mochila. Carretera arriba comenzamos a caminar buscando el desvío por donde nos llevaba la ruta.

"Lento amanecer."
   Tras unos escasos 300mt de asfalto, libre por el paso de la quitanieves, abandonamos la carretera hacia la derecha. Apenas unos metros fueron suficientes para ver la necesidad de calzarnos las raquetas hundiéndonos medio metro a cada paso.

"Comenzando la ruta."
   Poco a poco atravesamos las despejadas y blancas laderas de suave relieve de la Lusa virando hacia el Norte con el bosque del Monte de la Cezura y las escarpadas cumbres de Lusa al frente ocultas tras las nubes.

"Monte de la Cezura y ladera de Peña Lusa al fondo."
   Siguiendo el trazado de la senda del valle de Lunada, oculto por la nieve, remontamos altura  hacia las Colinas de la Tramasquera dejando a la izquierda el pequeño pozo formado en la hoya antes de internarnos en el bosque.

"El bosque."

"El bosque."
   Habiendo entrado en calor nos deshicimos de la ropa de abrigo y continuamos remontando la ladera dejando la invisible senda proveniente de los collados del Asón a la izquierda. La calma más absoluta reinaba en el inmenso hayedo que nos recibía cubierto de blanco. La ausencia total de viento dejaba unas temperaturas agradables mientras avanzábamos  sobre la nieve virgen con zonas de más de un metro de espesor.

"Atravesando el hayedo."

"Afrontando la subida."
   A medida que nos internábamos en la arboleda el terreno cobraba inclinación afrontando fuertes repechos parando frecuentemente a recuperar el aliento y disfrutar de paso del paisaje. Aun con raquetas, afrontábamos tramos hundiéndonos  hasta la rodilla, pero la imagen del bosque bajo la capa de nieve hacía que el esfuerzo mereciese la pena.

"Paisaje."

"Paisaje."
   Lentamente ganábamos altura esquivando las rocas que afloraban e intuían bajo el manto blanco. No tardamos en toparnos con el paredón  de Peña Lusa que dejamos a la izquierda  virando al Este.  En apenas 2 kilómetros de ruta habíamos  superado por poco los 1400 msnm y la espesura del bosque daba paso al  despejado cordal cimero de las montañas de Lusa. A nuestra derecha se mostraba imponente Peña Lusa (1575 msnm) con sus verticales paredes cubiertas de nieve y hielo, y que ya tiene entrada dedicada en el blog.

"Alcanzado el cordal."

"Laderas de Peña Lusa."
   Frente a nosotros, una vez alcanzado el collado, los impresionantes picos calizos de la vertiente cántabra de los Collados del Asón dejaban en un segundo plano las verdes laderas y praderas de Soba mientras el fuerte viento arrastraba las nubes a gran velocidad cambiando las condiciones continuamente.

"Valle de Soba al fondo."

"Collado de Tramasquera."
   Tomamos a la derecha recorriendo el cordal que se inicia al norte de las Machorras, accidente geográfico que marca los límites entre Cantabria y Castilla y León – Burgos, y por el cual se despliega esta línea de cumbres y elevada zona de pastizales de suave relieve. Primero en moderado descenso y a media ladera después nos encaminamos  hacia el copete de las Tramasquera.

"Camino del Copete."
"Acceso al Copete de Tramasquera."
   Un último tramo corto y empinado nos dejaba en esta cima de 1453 msnm  señalizada con un pequeño hito que pasaba prácticamente desapercibido bajo la nieve.

"Diego en el Copete de Tramasquera."
"Vistas hacia Lunada."
   Sin más demora que la parada de rigor por las fotos  continuamos en la misma dirección perdiendo altura hacia las Hazas de los Copetes, accediendo  al Collado de Tramasquera  donde un grupo de esquiadores se preparaba para descender  por el bosque de La Lusa. A la izquierda aparecía el parque eólico de la Sía y su línea de molinos que se extiende hasta el Alto de Tiñones o El Moruco.

"Descendiendo del Copete de Tramaquera."

"Parque eólico de la Sía."
   Cortándonos el paso se alzaba la rocosa ladera de Valdecarneros, aunque imponente desde esta perspectiva, este pico queda desvirtuado por la superior altura de la cumbre de La Rasa, oculta tras el mismo y a la cual nos dirigíamos.

"Ladera de Valdecarneros."
   Descendimos brevemente hacia el bosque de la Lusa, y nos desviamos a la izquierda buscando de nuevo  la senda del valle de Lunada que cruza el hayedo del barranco de Valdecarneros.

"Breve descenso."

"Entrando en el bosque."

"Abandonando el collado."
   Oculto el camino  bajo la nieve tomamos la inclinada ladera a mayor altura y continuamos atravesando el bosque orientados más o menos con la ayuda del Gps y bajo los escarpes de la montaña hasta abandonar el bosque bajo el muro del Valdecarneros en su pico más oriental.

"Atravesando el bosque."

"Bajo el Valdecarneros."
   Al abrigo de la montaña, por la ladera sur, un sendero atravesando un nuevo tramo de bosque nos encaminaba de nuevo hacia el cordal. Tras una corta bajada de nuevo nos tocaba remontar  altura por la implacable ladera.

"Remontando por el barranco de Valdecarneros."
   El día mejoraba a medida que avanzaba la mañana abriéndose grandes claros y disfrutando de las soleadas cimas contiguas llegando a la Imunia que nos recibía amistosamente. O al menos eso parecía…

"Mejora el tiempo."

"Últimos repechos."

"Antecima."
   Cruzamos el fácil acceso de la aplanada cima (1512 msnm),  repleta de hitos y visitada por otros dos montañeros procedentes de los collados del Asón.

"Acceso a la Imunia."

"Buzón."

"Foto de cumbre."
   Nos acercamos al buzón y sin darnos cuenta nos vimos envueltos por  la espesa niebla acompañada de frío viento y nieve descendiendo las temperaturas en picado.
Abrigándonos rápidamente, tras la foto, una corta charla y una rápida despedida comenzamos el camino de regreso buscando de nuevo el abrigo del bosque siguiendo las huellas dejadas en la nieve anteriormente.

"Hitos en la Imunia."

"Esto se pone feo."

"Comenzamos el descenso."
   Con precaución de no despistarnos o desorientarnos  descendimos a paso ligero llegando prestos al bosque de La Lusa. Esta vez sí, por la senda del Valle de Lunada retrocedimos hasta el Collado de Tramasquera donde confluyen los caminos. Tomamos el desvío a la izquierda para descender hacia la carretera de Lunada donde dejamos el coche.

"Senda del Valle de Lunada."

"Atravesando el bosque."

"Paisaje."
   El itinerario de bajada se alargaría durante dos kilómetros bajo una persistente aunque suave nevada trazando camino hacia las entrañas del impresionante hayedo.

"Atravesando el bosque."

"Bosque."

"Disfrutando de las vistas."

   Finalmente, por las laderas de Lunada, invadidas de gente disfrutando con trineos y haciendo muñecos de nieve descendimos hasta la línea de asfalto terminando la ruta tras casi 5 horas caminando con raquetas.

"Saliendo del bosque."

"Fin de ruta."
   En apenas 10 kilómetros, esta ruta nos ha mostrado los mejores paisajes invernales que, hasta el momento, hayamos podido disfrutar. Impresionantes bosques cargados de nieve donde se pierde la vista y el contraste del cordal de cumbres cubiertos por la nieve venteada y el hielo.


Un paisaje efímero y cada año más insólito que hemos de aprovechar para disfrutar de la magia que nos brinda esta estación del año.

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Track y datos de la ruta:

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