Montes de Mijedo desde Argoños.

Damos fin a este atípico mes de octubre marcado por ser uno de los más secos y calurosos de las ultimas décadas. Tal vez sea la señal de que algo está cambiando verdaderamente y no queramos verlo o no nos atrevamos.
Pese al pronostico de buen tiempo una espesa niebla se va asentando en toda la franja costera haciendo que las temperaturas desciendan en picado pero dejando a su vez paisajes oníricos en montes y playas de la zona.


Esta vez con un antiguo compañero de ruta en bicicleta, Víctor, fui a recorrer la sierra de Mijedo, a la cual ya he dedicado un par de entradas en este blog con rutas de senderismo y bicicleta de montaña.

He de decir, que desde la primera ruta a pie por el Mijedo descrita en este blog hasta el día de hoy, me ha sorprendido gratamente el estado de este monte. Se han recuperado senderos perdidos que dotan a esta zona de múltiples posibilidades para quien guste de disfrutar de la montaña de una forma u otra.

Saliendo de Argoños, junto a la rotonda en la carretera general, atravesamos el pueblo dirección Noja desviándonos a la derecha hacia la iglesia del Salvador fácilmente visible desde la carretera y a la sombra de las faldas de Mijedo. 

A los pies de Sierra Mijedo, recorrimos por parcelarias y pista asfaltada los barrios que separan las localidades de Argoños y Noja, accediendo a esta ultima por la carretera de Helgueras dejando a nuestra derecha el Alto de Copillo.

A escasos 100 metros nos topamos con el cruce señalizado a mano derecha afrontando una dura rampa de firme pedregoso cobrando altura rápidamente hacia el Brusco, el primero de los pequeños picos que conforman esta sierra.

A nuestra izquierda quedan ocultas en la niebla las hermosas vistas de las marismas Victoria. Este monte es un excelente mirador del núcleo urbano de Noja y la playa de Helgueras hoy desaprovechado totalmente por la escasa visibilidad.

El primer y fuerte repecho pierde inclinación en el cruce de caminos que se encuentra a media subida junto a una casa cercada, donde tras un corto descanso tomamos el desvío a la izquierda. Mucho más moderada y fuertemente marcada por sendas roderas la pista continua cobrando altura por la ladera del Brusco que se alza ya a nuestra derecha. Sin pisar su cumbre, bordeamos el monte hasta un cruce de caminos donde de nuevo paramos a recuperar fuerzas.

"Cruce de caminos."
A la izquierda, la pista continua hacia el Miravalles, nosotros continuamos remontando altura unos cientos de metros  tomando la pista de la derecha. Apenas un par de curvas y nos desviamos de la misma tomando un pequeño sendero bastante cubierto por la maleza que se interna en el bosque de eucaliptos. 
Sinuoso y enrevesado, con pasos estrechos y escalones de altura considerable, el sendero atraviesa de norte a sur la sierra de Mijedo perdiendo altura, pasando de estar sobre la playa de Helgeras, a rodar de nuevo sobre los barrios de la localidad de Argoños. Tramos fáciles y rápidos se alternan con pasos mucho más técnicos y peligrosos de roca resbaladiza, mas si cabe por la humedad que deja la niebla en todo el monte, mientras que el eucaliptal deja paso a los encinares del cantábrico  y los helechos. 
La senda nos lleva por rincones que se muestran impresionantes por los contrastes de la hojarasca caída de los arboles y el verde intenso, mientras que la neblina lo envuelve todo en un halo de misterio.

"Ruinas"
Una montonera de piedras son único testigo del lugar donde se levantaba una pequeña cabaña, vestigio mas de posible producción de carbón que de actividad ganadera.
Pasando junto a las ruinas continuamos por el estrecho sendero que pierde dificultad técnica durante aproximadamente 2 km rodando por suelo herboso mas rápido y cómodo. 


Un tramo de pista más ancha nos deja a la entrada de una zona despoblada de arboles, pero cubierta de helechos de considerable altura donde el sendero ha sido desbrozado, estamos en la campa de Fontcabrera. Este cruce de caminos podría  tomarse como el centro de la sierra de Mijedo. En este punto confluyen todos los senderos que recorren estos montes, y por este punto he pasado en todas y cada una de las rutas descritas en este blog. 

Dirigiéndonos hacia la pequeña cabaña al fondo de la hondonada, tomamos el desvío a mano derecha para remontar altura de nuevo, pero esta vez dirección al pico Miravalles.


El terreno rocoso y húmedo de nuevo nos obliga a portear la bici hasta el lugar donde se alza el macizo de caliza, cumbre del Miravalles.
Un corto descenso por un sendero estrecho y técnico nos hace perder altura rápidamente afrontando  fuertes bajadas hasta aparecer de nuevo en el tramo que recorrimos anteriormente. 

"Niebla en el Mijedo."
Repetimos el trazado de la ruta hasta aparecer en la explanada desarbolada donde tomamos un escondido y estrecho sendero que se desvía esta vez a la derecha, en dirección a Cueto Cabrero.
De este punto queda afrontar la técnica y peligrosa bajada al Barrio de Piedrahita en Argoños donde damos por concluida la ruta con apenas 12 km, para los que han sido necesarias 2 horas y 50 minutos.
Una ruta  basada en dos bucles por la sierra de Mijedo corta pero intensa.

Advierto, como ya lo hiciera anteriormente, que esta ruta no es cómoda para hacer en bicicleta, hay pasos que pueden resultar peligrosos según la capacidad técnica de cada uno, sin embargo si recomiendo recorrer la sierra de Mijedo a pié, cualquiera de las rutas aquí descritas por esta zona resultan entretenidas y bien merecen la pena por los bonitos rincones que esconde este monte y el aspecto cambiante de de sus sendas, bosques y paisajes cuando se puede disfrutar de ellos.

Track y datos de la ruta.


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Vega Urriellu desde Sotres.

   Y por fin, tras planes fallidos e intentonas poco fructíferas nos pusimos de acuerdo para subir al Naranjo de Bulnes, o más bien al “Pico Urriellu” como lo llaman los asturianos, y como también él quiere que lo llamen.

“No me llames naranjo
que yo frutos no puedo dar
llámame pico Urriellu
que es mi nombre natural.”

   Su nombre popular deriva de la raíz prerromana “Ur” indicativo para las elevaciones del terreno, al igual que la palabra Urrieles, también característica de la zona. Mientras que el nombre de Naranjo de Bulnes, parece ser, y esto no está tan claro, que viene dado por el tono de su roca iluminada por el sol.

   Perteneciente al concejo asturiano de Cabrales, el Pico Urriellu se encuentra dentro del parque natural de Los Picos de Europa, más concretamente en el macizo central. Aunque con sus casi 2520 msnm no es el pico más alto de la cordillera cantábrica, destaca por sus inmensas paredes verticales de más de 500 mt, como su cara oeste de 550 mt.

   Esta verticalidad y naturaleza calcárea, confieren al pico Urriellu un carácter de inaccesibilidad desafiante, siempre tan atractivo para los alpinistas y escaladores más aventureros. Es por ello que a lo largo de los años, el Urriellu ha adquirido una gran popularidad a nivel nacional e internacional en el ámbito alpinístico.

   Esto, acompañado por los hechos acontecidos en su entorno  a lo largo de los años, otorga a este gigante rocoso un carácter emblemático, y lo envuelven  en un halo de misticismo, de misterio y casi de magia.

   Tomábamos carretera a las 6 de la mañana dirección a Arenas de Cabrales. Tras hora y media de viaje parábamos en  esta localidad asturiana a desayunar antes reiniciar el camino desviándonos hacia  Poncebos.

"Amanece en picos."
   En el cruce donde se toma el funicular de Bulnes, tomamos dirección Sotres (CA-1), carretera  que discurre sinuosa paralela al río Duje hasta esta pequeña localidad enclavada en la montaña.

"Comenzamos a caminar, Invernales del Texu"
   Poco antes de llegar al pueblo, aproximadamente 1 km antes, nos desviamos de la carretera por una pista grijera a mano derecha. A escasos metros de la entrada aparcamos el coche y nos preparábamos para iniciar la ruta a pié.

"Cobrando altura."

   Con las primeras luces del alba y apenas 6° en el termómetro descendíamos hacia los invernales del Texu. Completamente en silencio, solo roto por el sonido del agua del río Duje a su paso entre las cabañas, descendimos hasta el fondo del valle para comenzar a remontar altura hacia Collado Pandebano, pasando junto a los invernales de Cabao, y  lugar donde termina la pista tras 4 km recorridos.

"Collado Pandebano."

"Aparece Picu Urriellu."
   En este punto  remontamos por la ladera herbosa hacia la derecha paralelos al arroyo de la Canero pasando junto a la “Fuente del monte”. Con los rayos del sol asomando sobre la cumbre de la cabeza de las Moñas y la fuerte pendiente de la senda, comenzamos a entrar en calor mientras asomaban las primeras cabañas de la majada de la Tenerosa. Al fondo, aparentemente cercano, hacía acto de presencia tímidamente el pico Urriellu, acompañado por el neverón con su mismo nombre y los picos Albos más a la derecha. 

"La Tenerosa"
"Refugio"
   El refugio de la Tenerosa  quedaba  al resguardo de la montaña bajo nuestro paso, todavía oculto en la sombra. Más lejano, en el fondo del valle, las diminutas casas del pueblo  Bulnes, aisladas y tan solo accesibles gracias al, relativamente reciente, funicular  o tras una larga caminata a pie desde Poncebos.

"El montañero."
"Un alto en el camino."
   A partir de este punto el terreno se vuelve más pétreo, y la senda se estrecha a la vez que asciende por la ladera con la suave caída hacia Bulnes a la derecha. Las vistas, a medida que tomábamos altura, se volvían a cada paso más espectaculares. Numerosos excursionistas en uno y otro sentido compartían nuestra ruta.



   En el kilómetro 7,5 un giro a la derecha guía la ruta por la primera de las traviesas, dos pasos sin complicación pero si de mayor exposición al cortado que se abre en su lateral. A medida que nos acercábamos a Collau Vallejo un fuerte viento racheado se levantaba por momentos sembrando la duda sobre si continuar o darnos la vuelta. Por fin, la ruta viró al sur amainando  el viento y continuamos ascendiendo zigzagueando bajo la atenta mirada de Peña Castil.



   El paisaje se vuelve inerte, abrupto, rocoso y caótico mires donde mires, pero con ese peculiar atractivo y belleza de los picos de Europa. Nos detuvimos a reponer fuerzas en una zona al resguardo de unas rocas, protegiéndonos del frío aire.




   Frente a nosotros, la canal de Balcosín y la majada de Camburero, senda procedente de Bulnes. De mayor dificultad evidente a simple vista ascendía paralela a nuestra ruta.
Tras el corto descanso continuamos ascendiendo hasta la vega de Urriellu donde está situado el refugio a 1960 msnm. Un impresionante valle glaciar al que accedimos tras 10km de ruta.


   Al llegar a vega de Urriellu la vista se centra irremediablemente en el Pico que con su inmensidad desvirtúa todo cuanto le rodea. El paisaje da una muestra de las duras y extremas condiciones que se dan en este lugar.


"Urriellu."
   Aun habiendo subido en un día soleado de este atípico mes de octubre, el frío era notable, así que rápidamente buscamos resguardo en el refugio.  Pedimos unas cervezas y pasamos al comedor. A destacar la limpieza y el orden en toda la instalación. Múltiples cuadros con imágenes de Picos adornan las paredes de madera de una gran y acogedora habitación repleta de mesas y bancos corridos presidida por una estufa ahora de pellets.  Escaleras arriba se encuentran los accesos a las habitaciones, y las paredes están cubiertas por las taquillas para guardar el equipo de montaña de los que pernoctan en el refugio.

"Vega Urriellu"
"Reponiendo fuerzas."
   Largo rato pasamos comiendo el bocadillo y tomando un café, alargando la estancia, en parte por la pereza de salir y comenzar el regreso, pero también por el agradable ambiente que se respira en estas instalaciones con una historia en sus paredes de más de 60 años, su parte más antigua, a los pies del Pico Urriellu.



   Bien abrigados comenzamos con precaución el descenso, el mismo itinerario que a la subida pero mucho más cómodo y menos costoso.


   Las temperaturas más altas hicieron mucho más agradables los 10km que nos separaban del coche bajo el pueblo de Sotres. Irremediablemente recorrimos el último tramo de pista que separa Collado Pandebano de la carretera donde aparcamos, terminando los 4 tediosos últimos kilómetros a las 3 de la tarde aproximadamente tras 20,5 km de ruta.




   Si bien esta ruta resulta impresionante por los paisajes, recorrer picos de Europa y más concretamente mirar desde su base al pico Urriellu, es meterse de primera mano en el escenario de gestas alpinísticas importantes  a nivel nacional e internacional y no siempre protagonizadas por profesionales del montañismo. Cabe destacar a  Manuel Martínez, pastor natural de Cabrales que ascendió el pico y lo repitió en el mismo día ante la incredulidad de sus vecinos y repitiendo la gesta al día siguiente para dejar las pruebas de su hazaña en su lugar correspondiente, sumando  tres escaladas en dos días.

"Sotres"

   Como broche final a esta entrada, agradecer a Jose Mari el viaje y a Diego la invitación en el refugio.  Como siempre un placer compartir ruta y un gran día en Picos.


Para ver todas las fotos pinchar en el enlace.

Track y datos de la ruta.


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La Muela y Mullir desde San Miguel de Aras.

   Muchas veces pasamos por lugares en los que apenas nos fijamos sin otorgarles ninguna importancia, por lo menos no la que se merecen.

   Centramos nuestra atención en una pantalla que mide tiempos, medias y velocidades, ajenos a cuanto nos rodea, que es lo realmente importante.

   Investigando la ruta, averiguando datos o memoria histórica se descubren detalles que hacen que se mire a esta de otra manera, lugares que pasan desapercibidos, se pueden convertir en puntos de interés.

   Hace algo más de dos años que un grupo de amigos realizamos esta misma ruta tal y como la hemos vuelto a hacer este fin de semana pasado. Tal vez fue la ruta que me impulsó a crear el blog, porque en cierta manera, veía injusto que un pico como el Mullir pasase desapercibido.

   Sito en la sierra de Mullir, y con La Muela de 802 msnm, como pico gemelo,  el  Mullir de 846 msnm separa los Valles de Aras y Matienzo. Este último, un valle cerrado y el poljé más extenso de España, hecho que confiere a esta zona un alto interés geológico.  Este dato explica por qué Matienzo está catalogada como la zona más sombría del país. Las nieblas matutinas se aferran al fondo del valle pudiendo permanecer durante toda la jornada ocultándolo de los rayos del sol.

   Precisamente fue eso lo que más llamó mi atención en la primera ruta por la zona, de naturaleza kárstica y fuertemente erosionada, la sierra de Mullir se alza en fuertes y verticales pendientes sobre los valles contiguos  completamente cubiertos por una densa niebla, un mar de nubes más propio de la alta montaña que de picos que apenas superan los 800 metros.

   Si bien, estas condiciones resultan atractivas por su valor paisajístico, también son un arma de doble filo. Dichas nieblas cobran altura rápidamente movidas por el viento, no siendo la sierra del Mullir el mejor lugar para perderse.

   La ruta más accesible parte desde el Esquilo, donde puede dejarse el coche a pié de carretera. Nosotros, Diego y yo, decidimos hacerlo por una ruta más ruda y directa.
Aparcamos y tomamos la salida en el barrio del Caburrao, en la localidad de San Miguel de Aras, un pequeño barrio bajo la sombra del peñón rocoso conocido como el Castigo de la rabia.  Aproximadamente a las 9 de la mañana recorríamos la carretera local asfaltada entre los continuos ladridos de los perros que en procesión nos acompañaron durante 600mt, donde tomamos un desvío a mano derecha por una pista ascendente más estrecha y de pedregoso firme.

   Afrontando el repecho por la pista, pasamos  junto a una casa a medio construir.      Bordeamos la parcela y la pista de grijo se convirtió en herbosa senda marcada como PR. Es la senda de la Muela Alta, señalizada como PR-S 136.


    Cobrando altura suavemente y de cómodo caminar, la senda nos guiaba atravesando pinares quedando desdibujada en algunas zonas rocosas donde se alternaban pasos más estrechos y resbaladizos. A nuestra izquierda quedaba mazo de Cobrantes y a nuestra derecha el mazo de las Garmas.


   Aunque sombría, la pista es bastante intuitiva y fácil de seguir.  Los pinares dejan paso a los bosques de hayas cubiertas de líquenes y donde el musgo cubre rocas y troncos a su antojo. La fuerte caída de la ladera hacia la derecha deja entrever que poco a poco vamos cobrando altura.


   Tras cuatro kilómetros ascendentes de ruta pasamos junto a dos cabañas medio derruidas, donde la pendiente tomó más inclinación, accediendo tras una corta trepada a una pista ancha de grijo junto a un abrevadero de ganado llamado el Pilón.


   Esta pista tallada en la roca recorre la sierra de Mullir serpenteando por la fuerte pendiente de sus laderas desde El Esquilo hasta Campo Layal, prácticamente el Santuario de la Bien Aparecida. Una impresionante obra llevada a cabo para la colocación de las enormes torretas de alta tensión que cruzan esta sierra.


   Tomamos a la derecha por la pista para desviarnos de la misma de nuevo hacia el monte en un brusco quiebro a la izquierda, de nuevo señalizado, por un estrecho sendero fuertemente marcado por el ganado.


   Los profundos hoyos y el resbaladizo sendero cubierto de barro, hacía difícil caminar bordeando por la ladera el pico Copete. Una primera parte de sendero cubierta por la vegetación pronto dejó paso a una zona despejada con impresionantes vistas de los Valles de Aras, y el de Matienzo, cubierto por las nubes.



   A partir de este punto las marcas de PR y las balizas desaparecen prácticamente, así que tomando como referencia los senderos marcados por las cabezas de ganado y algunos hitos esparcidos por la ladera comenzamos la ascensión  directa a la primera de las cimas. Buscando el paso más fácil entre las rocas calizas que separan las plataformas que dividen La Muela, sobre el kilómetro 6 de ruta alcanzábamos los 802mt de altura de esta pequeña montaña.



   Sin detenernos cruzamos la pequeña meseta de la cima y buscamos el descenso para continuar hacia el Mullir. En esta zona entran en juego la intuición y el sentido común. Las enormes y afiladas rocas muestran estrechos pasos con algún corto destrepe hacia la cresta que bordea el profundo Hoyo de Husa, al refugio del cual, pastaban  dispersas algunas cabezas de ganado.



   Una vez abandonamos la zona rocosa, de nuevo nos reencontramos con las balizas, que nos guiaron durante menos de medio kilómetro para de nuevo disiparse en el abrupto terreno.


   A la derecha podía  apreciarse la fuerte caída hacia la Bolisa, y de frente podíamos observar la estrecha senda que ascendía la fuerte pendiente hacia la cumbre del Mullir, a la cual accedimos por una complicada zona rocosa que separa ambos picos.


   En el kilómetro 7 de ruta, envueltos en la densa niebla nos hacíamos la foto junto al buzón del Mullir a 846 msnm.

   El frío y húmedo viento nos animó a abandonar rápidamente la cima.


   El descenso de la cumbre, por donde nosotros la realizamos, no está marcado ni balizado. Desde la cima a mano izquierda, se divisa una  hoya atravesada por un sendero  hacia la cual descendimos zigzagueando y buscando los pasos menos difíciles y extremando las precauciones ya que la profundidad del relieve queda oculta bajo la hierba. Una vez en el sendero recorrimos la depresión accediendo a su cara norte.


   Bajo nosotros aparecía la pista que recorre la sierra Mullir. De nuevo, el descenso a la misma lo realizamos por la ladera, con zonas complicadas entre afiladas rocas y estrechos pasillos, hasta acceder finalmente a la pista en el kilómetro 8.


   Durante tres kilómetros seguimos el pedregoso camino perdiendo altura prácticamente de continuo, atravesando los Cubillos de muela llana, aprovechando una zona al resguardo del viento para reponer fuerzas con las vistas de Colindres y el monte Buciero y  Santoña al fondo.


   En el kilómetro 11 de ruta, abandonamos la pista desviándonos por un estrecho sendero a la izquierda, atravesando un pastizal. Un pequeño atajo para acceder a una pista que desciende hacia San Miguel de Aras. También de grijo, pero más transitada, esta pista nos llevó durante 2 kilómetros y medio perdiendo altura entre los Mazos de Cobrantes, a la derecha y de Pilas a la izquierda hasta la entrada de la localidad de San Miguel de Aras, a la cual accedimos de nuevo por la carretera local y terminando la ruta donde la iniciamos unas 5 horas antes con casi 15km recorridos.




   La sierra del Mullir, una cadena de montañas de naturaleza kárstica con impresionantes vistas y por las que bien merece la pena abandonar la pista para recorrerlas.


Para ver el resto de las fotos pinchar en el enlace:

Track y datos de la ruta:


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