La Muela y Mullir desde San Miguel de Aras.

   Muchas veces pasamos por lugares en los que apenas nos fijamos sin otorgarles ninguna importancia, por lo menos no la que se merecen.

   Centramos nuestra atención en una pantalla que mide tiempos, medias y velocidades, ajenos a cuanto nos rodea, que es lo realmente importante.

   Investigando la ruta, averiguando datos o memoria histórica se descubren detalles que hacen que se mire a esta de otra manera, lugares que pasan desapercibidos, se pueden convertir en puntos de interés.

   Hace algo más de dos años que un grupo de amigos realizamos esta misma ruta tal y como la hemos vuelto a hacer este fin de semana pasado. Tal vez fue la ruta que me impulsó a crear el blog, porque en cierta manera, veía injusto que un pico como el Mullir pasase desapercibido.

   Sito en la sierra de Mullir, y con La Muela de 802 msnm, como pico gemelo,  el  Mullir de 846 msnm separa los Valles de Aras y Matienzo. Este último, un valle cerrado y el poljé más extenso de España, hecho que confiere a esta zona un alto interés geológico.  Este dato explica por qué Matienzo está catalogada como la zona más sombría del país. Las nieblas matutinas se aferran al fondo del valle pudiendo permanecer durante toda la jornada ocultándolo de los rayos del sol.

   Precisamente fue eso lo que más llamó mi atención en la primera ruta por la zona, de naturaleza kárstica y fuertemente erosionada, la sierra de Mullir se alza en fuertes y verticales pendientes sobre los valles contiguos  completamente cubiertos por una densa niebla, un mar de nubes más propio de la alta montaña que de picos que apenas superan los 800 metros.

   Si bien, estas condiciones resultan atractivas por su valor paisajístico, también son un arma de doble filo. Dichas nieblas cobran altura rápidamente movidas por el viento, no siendo la sierra del Mullir el mejor lugar para perderse.

   La ruta más accesible parte desde el Esquilo, donde puede dejarse el coche a pié de carretera. Nosotros, Diego y yo, decidimos hacerlo por una ruta más ruda y directa.
Aparcamos y tomamos la salida en el barrio del Caburrao, en la localidad de San Miguel de Aras, un pequeño barrio bajo la sombra del peñón rocoso conocido como el Castigo de la rabia.  Aproximadamente a las 9 de la mañana recorríamos la carretera local asfaltada entre los continuos ladridos de los perros que en procesión nos acompañaron durante 600mt, donde tomamos un desvío a mano derecha por una pista ascendente más estrecha y de pedregoso firme.

   Afrontando el repecho por la pista, pasamos  junto a una casa a medio construir.      Bordeamos la parcela y la pista de grijo se convirtió en herbosa senda marcada como PR. Es la senda de la Muela Alta, señalizada como PR-S 136.


    Cobrando altura suavemente y de cómodo caminar, la senda nos guiaba atravesando pinares quedando desdibujada en algunas zonas rocosas donde se alternaban pasos más estrechos y resbaladizos. A nuestra izquierda quedaba mazo de Cobrantes y a nuestra derecha el mazo de las Garmas.


   Aunque sombría, la pista es bastante intuitiva y fácil de seguir.  Los pinares dejan paso a los bosques de hayas cubiertas de líquenes y donde el musgo cubre rocas y troncos a su antojo. La fuerte caída de la ladera hacia la derecha deja entrever que poco a poco vamos cobrando altura.


   Tras cuatro kilómetros ascendentes de ruta pasamos junto a dos cabañas medio derruidas, donde la pendiente tomó más inclinación, accediendo tras una corta trepada a una pista ancha de grijo junto a un abrevadero de ganado llamado el Pilón.


   Esta pista tallada en la roca recorre la sierra de Mullir serpenteando por la fuerte pendiente de sus laderas desde El Esquilo hasta Campo Layal, prácticamente el Santuario de la Bien Aparecida. Una impresionante obra llevada a cabo para la colocación de las enormes torretas de alta tensión que cruzan esta sierra.


   Tomamos a la derecha por la pista para desviarnos de la misma de nuevo hacia el monte en un brusco quiebro a la izquierda, de nuevo señalizado, por un estrecho sendero fuertemente marcado por el ganado.


   Los profundos hoyos y el resbaladizo sendero cubierto de barro, hacía difícil caminar bordeando por la ladera el pico Copete. Una primera parte de sendero cubierta por la vegetación pronto dejó paso a una zona despejada con impresionantes vistas de los Valles de Aras, y el de Matienzo, cubierto por las nubes.



   A partir de este punto las marcas de PR y las balizas desaparecen prácticamente, así que tomando como referencia los senderos marcados por las cabezas de ganado y algunos hitos esparcidos por la ladera comenzamos la ascensión  directa a la primera de las cimas. Buscando el paso más fácil entre las rocas calizas que separan las plataformas que dividen La Muela, sobre el kilómetro 6 de ruta alcanzábamos los 802mt de altura de esta pequeña montaña.



   Sin detenernos cruzamos la pequeña meseta de la cima y buscamos el descenso para continuar hacia el Mullir. En esta zona entran en juego la intuición y el sentido común. Las enormes y afiladas rocas muestran estrechos pasos con algún corto destrepe hacia la cresta que bordea el profundo Hoyo de Husa, al refugio del cual, pastaban  dispersas algunas cabezas de ganado.



   Una vez abandonamos la zona rocosa, de nuevo nos reencontramos con las balizas, que nos guiaron durante menos de medio kilómetro para de nuevo disiparse en el abrupto terreno.


   A la derecha podía  apreciarse la fuerte caída hacia la Bolisa, y de frente podíamos observar la estrecha senda que ascendía la fuerte pendiente hacia la cumbre del Mullir, a la cual accedimos por una complicada zona rocosa que separa ambos picos.


   En el kilómetro 7 de ruta, envueltos en la densa niebla nos hacíamos la foto junto al buzón del Mullir a 846 msnm.

   El frío y húmedo viento nos animó a abandonar rápidamente la cima.


   El descenso de la cumbre, por donde nosotros la realizamos, no está marcado ni balizado. Desde la cima a mano izquierda, se divisa una  hoya atravesada por un sendero  hacia la cual descendimos zigzagueando y buscando los pasos menos difíciles y extremando las precauciones ya que la profundidad del relieve queda oculta bajo la hierba. Una vez en el sendero recorrimos la depresión accediendo a su cara norte.


   Bajo nosotros aparecía la pista que recorre la sierra Mullir. De nuevo, el descenso a la misma lo realizamos por la ladera, con zonas complicadas entre afiladas rocas y estrechos pasillos, hasta acceder finalmente a la pista en el kilómetro 8.


   Durante tres kilómetros seguimos el pedregoso camino perdiendo altura prácticamente de continuo, atravesando los Cubillos de muela llana, aprovechando una zona al resguardo del viento para reponer fuerzas con las vistas de Colindres y el monte Buciero y  Santoña al fondo.


   En el kilómetro 11 de ruta, abandonamos la pista desviándonos por un estrecho sendero a la izquierda, atravesando un pastizal. Un pequeño atajo para acceder a una pista que desciende hacia San Miguel de Aras. También de grijo, pero más transitada, esta pista nos llevó durante 2 kilómetros y medio perdiendo altura entre los Mazos de Cobrantes, a la derecha y de Pilas a la izquierda hasta la entrada de la localidad de San Miguel de Aras, a la cual accedimos de nuevo por la carretera local y terminando la ruta donde la iniciamos unas 5 horas antes con casi 15km recorridos.




   La sierra del Mullir, una cadena de montañas de naturaleza kárstica con impresionantes vistas y por las que bien merece la pena abandonar la pista para recorrerlas.


Para ver el resto de las fotos pinchar en el enlace:

Track y datos de la ruta:


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